La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) y la Unión Europea (UE) emitieron una declaración conjunta en la que condenaron el uso ilegal de la fuerza en conflictos internacionales, reafirmando su compromiso con el respeto al derecho internacional, la soberanía de los Estados y la integridad territorial.

Durante la cumbre celebrada en Santa Marta, los líderes de ambas regiones coincidieron en que los desafíos globales actuales exigen una respuesta coordinada y basada en el diálogo, la diplomacia y la cooperación internacional. Subrayaron que las acciones unilaterales o coercitivas solo profundizan las crisis y amenazan la estabilidad mundial.

El comunicado conjunto también destacó la necesidad de fortalecer el multilateralismo y de dotar de mayores capacidades a los organismos internacionales, como las Naciones Unidas, para garantizar el equilibrio global, la seguridad y el desarrollo sostenible.

Asimismo, los mandatarios expresaron su respaldo a las iniciativas destinadas a prevenir conflictos armados, promover los derechos humanos y fomentar una cultura de paz, elementos considerados fundamentales para construir un orden internacional más justo y equitativo.

De acuerdo con analistas, el pronunciamiento refleja la intención de ambas regiones de reposicionar su papel en la gobernanza global y de actuar con mayor coordinación frente a las tensiones geopolíticas y los nuevos retos internacionales.