El líder norcoreano, Kim Jong Un, acompañado por su hija, encabezó la supervisión de un despliegue militar que incluyó el lanzamiento de 12 cohetes de largo alcance diseñados para ataques de ultra precisión. Durante las maniobras, las unidades tácticas demostraron su capacidad operativa al impactar con éxito un objetivo situado a 364 kilómetros en aguas del Mar de Japón. Esta nueva exhibición de armamento busca ratificar la preparación de las fuerzas estratégicas de Pionyang ante lo que consideran crecientes amenazas externas en la región asiática.

La presencia de la hija de Kim Jong Un en este evento subraya la importancia política de estas pruebas, que se llevan a cabo en un contexto de máxima vigilancia internacional por parte de Corea del Sur y Japón. Expertos militares señalan que el alcance y la exactitud mostrada por los proyectiles representan un avance significativo en la tecnología de artillería del régimen, consolidando su postura de disuasión nuclear y convencional. El ensayo finalizó sin incidentes reportados en zonas de navegación comercial, pero ha reactivado las alertas de seguridad en los países vecinos