
Un monumento chino ubicado a la entrada del Canal de Panamá fue derribado la noche del sábado por orden de autoridades locales en la localidad de Arraiján, en un hecho que ocurre en medio de presiones y tensiones internacionales relacionadas con la influencia sobre la vía interoceánica.
El arco, construido en 2004 como símbolo de amistad entre Panamá y China, fue demolido con maquinaria pesada, lo que generó reacciones inmediatas tanto a nivel nacional como internacional, debido al significado diplomático y cultural de la estructura.
La acción fue criticada por los gobiernos de Panamá y China, que calificaron el derribo como injustificado y potencialmente dañino para las relaciones bilaterales. La embajadora china en Panamá expresó su rechazo al considerar que el acto hiere la amistad entre ambos países, mientras que el gobierno panameño ordenó investigar lo ocurrido y evaluar la posible reconstrucción del monumento.
