
Una drástica modificación en los patrones climáticos está a punto de provocar un contraste extremo en gran parte del territorio de Estados Unidos. Durante los próximos días, una ola de calor récord se instalará en el oeste, mientras que un frío invernal regresa con fuerza al este, en un fenómeno que los meteorólogos califican como un “latigazo térmico” sin precedentes para esta época del año.
Ola de calor histórico en el oeste
El suroeste del país se prepara para temperaturas sin precedentes en marzo. Una fuerte zona de alta presión atmosférica, conocida como domo de calor, se mantendrá sobre la región durante al menos dos semanas a partir de este jueves, provocando que numerosas localidades establezcan récords históricos para el mes de marzo .
Phoenix podría registrar su primer día de 38°C (100°F) más temprano en la historia, superando el récord actual por más de 10 días. El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advierte que “dada la duración y magnitud sin precedentes de esta ola de calor extrema, el estrés térmico aumentará cada día”, y recuerda que el calor extremo es la principal causa de muerte relacionada con el clima en los 48 estados continentales de Estados Unidos anualmente .
Se prevé que el sur de California experimente temperaturas de entre 20 y 30 grados por encima del promedio para esta época del año durante las próximas dos semanas. Ciudades como Los Ángeles, San Diego y Las Vegas desafiarán récords diarios con temperaturas cercanas a los 32°C (90°F) .
Consecuencias del calor extremo
El calor derretirá la capa de nieve del oeste, que ya se encuentra muy por debajo del promedio histórico, lo que aumenta la preocupación por los recursos hídricos disponibles para la primavera y el verano. Esta situación plantea además una posible temporada de incendios forestales severa, ya que el calor prácticamente garantiza que Colorado y Utah tengan la capa de nieve más baja registrada en su historia .
Esta ola de calor llega tras lo que ya fue el invierno meteorológico más caluroso registrado en el oeste (de diciembre a febrero), con varios estados estableciendo récords invernales de temperaturas más cálidas de la historia .
Frío invernal regresa al este
Mientras el oeste hierve, el este del país experimenta un cambio radical. Debajo del domo de calor, la corriente en chorro se dirige hacia el sur desde Canadá, transportando aire frío hacia el medio oeste y el este, junto con probabilidades de nevadas hasta mediados o finales de marzo .
De acuerdo con el Centro Meteorológico Mundial de Beijing, se espera un descenso significativo de temperatura de 6 a 10°C, con disminuciones localizadas que podrían superar los 14°C, en el sur de Canadá y la mayor parte de Estados Unidos entre el 10 y el 12 de marzo. Este fenómeno estará acompañado de vientos de hasta 50 km/h con ráfagas que podrían alcanzar los 75 km/h .
Ciudades que esta semana disfrutaron de temperaturas de 21 a 27°C (70-80°F) verán máximas de apenas 1 a 4°C (34-39°F) la próxima. Washington DC pasó de 29°C (84°F) el martes a 4°C (39°F) a principios de la próxima semana. Las temperaturas subieron a los 21°C en partes del noreste el martes, pero se pronostican nuevas probabilidades de nieve durante los próximos cinco a siete días .
El enfriamiento podría llegar incluso hasta el sureste, donde algunas partes de Florida podrían registrar mínimas de 10°C este fin de semana, que podrían caer a los 4°C a principios de la próxima semana .
El mismo patrón invernal
Los meteorólogos señalan que este drástico cambio obedece al mismo patrón que trajo múltiples brotes de frío y grandes tormentas invernales al este durante el invierno, aunque el clima inusualmente templado de la semana pasada probablemente hizo que los residentes pensaran que la primavera podría haber llegado .
En Ontario y Quebec, Canadá, se anticipan nevadas de moderadas a fuertes, con condiciones localizadas de tormenta de nieve o tormenta severa. Mientras tanto, las regiones central y oriental de Estados Unidos experimentarán lluvias de moderadas a fuertes, con aguaceros intensos aislados. Se esperan acumulaciones de precipitación de 20 a 40 mm en estas áreas, con totales localizados que podrían superar los 50 mm .
El cambio climático como telón de fondo
El cambio climático aumenta la probabilidad, la duración y la gravedad de las olas de calor, y posiblemente contribuyó a que el oeste registrara el invierno más caluroso de su historia. Además, la sincronización estacional está cambiando a medida que el mundo se calienta. En gran parte de Estados Unidos, el invierno es la estación de calentamiento más rápida, y la primavera también se está adelantando en muchas zonas, con la última helada llegando antes que en décadas anteriores .
Este fenómeno de contrastes extremos entre el oeste y el este del país refleja la creciente volatilidad de los patrones climáticos y plantea desafíos significativos para la gestión de recursos hídricos, la prevención de incendios forestales y la preparación de las comunidades ante eventos meteorológicos cada vez más extremos.
