En Argentina, el mercado laboral atraviesa un escenario de deterioro marcado por la pérdida de empleos formales y el crecimiento del trabajo informal, de acuerdo con diversos análisis económicos y laborales. Los estudios señalan que, durante la actual administración del presidente Javier Milei, se han registrado recortes en puestos de trabajo registrados, lo que ha llevado a un número creciente de personas a recurrir a ocupaciones informales, sin acceso a prestaciones, estabilidad ni seguridad social, como medio para sostener sus ingresos.

Especialistas advierten que esta tendencia tiene un impacto directo en la estabilidad económica de los trabajadores, ya que la informalidad limita el acceso a derechos laborales básicos, reduce la protección ante contingencias y debilita el sistema de seguridad social. Asimismo, señalan que la caída del empleo formal afecta la calidad del trabajo disponible, incrementa la precarización y profundiza las desigualdades en el mercado laboral.

El avance de la informalidad y la reducción del empleo registrado han abierto un debate público y académico en torno a las políticas económicas y laborales implementadas, particularmente en un contexto de ajustes fiscales y reformas estructurales impulsadas por el gobierno. Analistas coinciden en que la evolución del empleo será un indicador clave para evaluar los efectos de estas medidas en el mediano y largo plazo, tanto en el bienestar de la población como en la dinámica económica del país.