En una declaración conjunta que buscaba unificar posiciones ante una crisis internacional, el Primer Ministro de Groenlandia, Jens-Frederik Nielsen, y la Primera Ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, dejaron clara su postura común este martes en Copenhague: Groenlandia prefiere continuar su relación con Dinamarca y rechaza cualquier anexión por parte de Estados Unidos.

El mensaje central, pronunciado por Nielsen, fue contundente: “Si tenemos que elegir entre Estados Unidos y Dinamarca aquí y ahora, elegimos a Dinamarca”. Añadió que “Groenlandia no quiere ser propiedad de Estados Unidos. Groenlandia no quiere ser gobernada por Estados Unidos. Groenlandia no quiere formar parte de Estados Unidos”.

Esta postura fue respaldada por Frederiksen, quien calificó la presión ejercida por Washington como “completamente inaceptable” y advirtió que “hay muchos indicios de que la parte más difícil está por venir”.

Contexto de una crisis geopolítica

Las declaraciones se producen en un momento de máxima tensión, impulsada por las reiteradas afirmaciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, sobre la necesidad de que su país “posea” Groenlandia por razones de seguridad nacional, argumentando una supuesta amenaza de Rusia y China en el Ártico.

La situación escaló tras el uso de fuerza militar por parte de Estados Unidos en Venezuela a principios de enero, lo que generó preocupación sobre métodos similares. Trump no ha descartado abiertamente el uso de la fuerza para anexionar la isla, y ha declarado que un acuerdo de arrendamiento con Dinamarca (que ya permite a EE.UU. operar una base militar en Groenlandia) no es suficiente.

Al ser consultado sobre la postura del líder groenlandés, Trump respondió: “No estoy de acuerdo con él… Eso va a ser un gran problema para él”.

Reacciones internacionales y apoyo a la soberanía

La comunidad internacional, en particular los aliados europeos de Dinamarca en la OTAN, ha mostrado un firme apoyo a Copenhague y Nuuk.

  • Apoyo diplomático aliado: Países como Alemania, el Reino Unido y Francia han emitido declaraciones reafirmando que “solo Dinamarca y Groenlandia pueden decidir sobre los asuntos relativos a sus relaciones” y han hecho un llamamiento a respetar la soberanía y la integridad territorial consagradas en la Carta de la ONU.
  • Movimientos simbólicos: Francia anunció la apertura de un consulado en Groenlandia para el 6 de febrero, una medida descrita por su ministro de Exteriores, Jean-Noel Barrot, como una “señal política” de apoyo a la elección groenlandesa de permanecer con Dinamarca y la UE.
  • Refuerzo de defensa: Dinamarca ha anunciado planes para “reforzar” su presencia militar en Groenlandia y busca un mayor enfoque de la OTAN en ejercicios y presencia en el Ártico.

La posición groenlandesa y el camino hacia la independencia

La crisis ha puesto en un segundo plano, aunque no ha cancelado, el objetivo de independencia de Dinamarca que comparten todos los partidos políticos groenlandeses. En un comunicado conjunto emitido días antes, los partidos ya habían declarado: “No queremos ser americanos, no queremos ser daneses, queremos ser groenlandeses”.

La voluntad política de Groenlandia es clara: cualquier decisión sobre su futuro debe ser tomada por su pueblo, sin presiones externas y en el marco de su Estatuto de Autonomía y el derecho internacional.

La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, dejó clara la gravedad de la situación, señalando que un acto de fuerza contra Groenlandia pondría en riesgo principios fundamentales: “Los límites no pueden cambiarse por la fuerza, y los países pequeños no deben temer a los grandes”.

Una reunión crucial en Washington

Este miércoles 14 de enero, los ministros de Asuntos Exteriores de Dinamarca, Lars Løkke Rasmussen, y de Groenlandia, Vivian Motzfeldt, se reunirán en la Casa Blanca con el vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, y el secretario de Estado, Marco Rubio.

El objetivo declarado de la diplomacia danesa y groenlandesa es desactivar las amenazas y recomponer los vínculos, aunque se desconoce la agenda concreta que planteará la administración Trump.