
El director de Human Rights Watch (HRW) advirtió recientemente sobre los riesgos que representa el uso de la inteligencia artificial (IA) cuando está en manos de gobiernos autoritarios, que podrían acelerar su capacidad para controlar y vigilar a sus poblaciones de manera masiva y sofisticada. Según el responsable de la organización defensora de los derechos humanos, estas tecnologías permiten analizar grandes volúmenes de datos personales que, combinados con sistemas de IA, pueden ser utilizados para predecir comportamientos, monitorear opiniones y suprimir disidencias, intensificando el poder de los Estados sobre ciudadanos.
El experto señaló que la IA no es inherentemente negativa por sí misma, pero su aplicación por parte de regímenes sin controles democráticos podría reforzar prácticas de vigilancia indiscriminada, restringiendo libertades fundamentales como la privacidad, la libertad de expresión y la capacidad de protesta. Explicó que los avances tecnológicos han permitido procesar datos a una escala que antes era inviable, lo que en contextos autoritarios podría traducirse en una herramienta de control social sin precedentes, capaz de identificar y neutralizar a críticos, opositores o grupos desfavorecidos con mucha mayor precisión.
Human Rights Watch ha observado que esta preocupación se da en un momento de retroceso democrático global, en el que algunos gobiernos han debilitado contrapesos institucionales mientras adoptan tecnologías de vigilancia más poderosas. La advertencia incluye la necesidad de que las democracias y la sociedad civil trabajen conjuntamente para establecer marcos legales y éticos robustos que regulen el desarrollo y uso de la IA, con el fin de evitar que estas herramientas se transformen en instrumentos de represión estatal.
El llamado de la organización enfatiza que, sin mecanismos adecuados de supervisión, transparencia y rendición de cuentas, la inteligencia artificial podría potenciar desigualdades existentes y erosionar aún más los derechos humanos básicos. Por ello, HRW y otros defensores de libertades fundamental subrayan la importancia de implementar regulaciones internacionales, políticas públicas orientadas a la protección de derechos y la participación activa de la sociedad civil, para asegurar que la tecnología se utilice de manera que respete la dignidad humana y no sirva para consolidar estructuras autoritarias de control.
