En un nuevo episodio que profundiza la tensa relación entre Washington y Caracas, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó una imagen en sus redes sociales presentándose como “presidente interino de Venezuela”. Esta acción ocurre en el marco de una intervención estadounidense sin precedentes en el país sudamericano, iniciada con la captura del presidente Nicolás Maduro.

La Declaración Visual de Trump

En la noche del 11 de enero de 2026, Trump compartió en su red social Truth Social una imagen de su perfil de Wikipedia manipulada. La edición añadía el cargo de “presidente interino de Venezuela” con fecha de “enero de 2026”, junto a sus cargos como 45.º y 47.º presidente de Estados Unidos.

La página oficial de Wikipedia no registra tal cambio y mantiene únicamente su cargo real. Este no es el primer caso en que el mandatario estadounidense utiliza imágenes retocadas o videos generados por inteligencia artificial para reforzar su narrativa política.

Contexto de una Intervención en Tres Fases

La publicación de Trump no es un hecho aislado, sino parte de una estrategia declarada por su gobierno. El secretario de Estado, Marco Rubio, detalló ante el Congreso un plan de tres fases para Venezuela:

FaseNombreObjetivos Declarados
1EstabilizaciónControlar la distribución de ingresos petroleros para “beneficiar al pueblo venezolano”. Incluye la toma de entre 30 y 50 millones de barriles de crudo.
2RecuperaciónReintegrar a Venezuela al mercado global y promover un proceso de “reconciliación nacional”.
3TransiciónConsolidar una transformación política interna en el país.

El propio Trump había adelantado que sería él quien “gobernará” Venezuela hasta que se complete una “transición segura, apropiada y juiciosa”.

Cooperación Petrolera y Advertencias a Caracas

A pesar del lenguaje de auto-proclamación, Trump afirmó que su administración “se está llevando muy bien con el liderazgo” actual en Venezuela. Confirmó un acuerdo por el cual Venezuela enviaría 50 millones de barriles de petróleo a Estados Unidos, un movimiento que según él busca revitalizar la industria local.

Sin embargo, acompañó esta cooperación con una severa advertencia dirigida a la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Trump señaló que Rodríguez “probablemente afrontaría una situación peor que la de Maduro” si decide no cooperar con las exigencias de la Casa Blanca.

Respuesta del Gobierno Venezolano y la Comunidad Internacional

Desde la captura de Maduro el 3 de enero, el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela designó a la vicepresidenta ejecutiva, Delcy Rodríguez, como presidenta encargada. Esta medida, tomada para garantizar la continuidad del Estado, no declaró la “falta absoluta” de Maduro, por lo que el cargo constitucional de presidente sigue atribuido a él de manera formal.

Rodríguez, por su parte, ha apelado a la unidad nacional frente a lo que califica como una “agresión de naturaleza salvaje y criminal”. En un gesto de distensión interna, su gobierno anunció la liberación de un “número importante” de personas detenidas, incluidos extranjeros, como un paso para la “convivencia pacífica”.

La acción militar estadounidense ha recibido críticas internacionales. La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, reafirmó el principio de no intervención de la política exterior mexicana, señalando que “sólo el pueblo de Venezuela puede definir a sus gobernantes”. Asimismo, la Oficina de la ONU para los Derechos Humanos declaró que la operación “socavó un principio fundamental del derecho internacional”.

Situación de Maduro y Perspectivas

Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, capturados en la operación del 3 de enero, se encuentran recluidos en un centro penitenciario de Brooklyn, Nueva York, a la espera de juicio por cargos de narcotráfico. Trump expresó total confianza en el proceso judicial y calificó la acusación de “infalible”.

El futuro político de Venezuela permanece en una zona gris, balanceándose entre un gobierno encabezado por Delcy Rodríguez en Caracas, la influencia y declaraciones de facto de la administración Trump, y un plan de transición dirigido desde Washington cuyos detalles y aceptación final son inciertos.