
Estados Unidos e India concretaron un acuerdo comercial considerado histórico, mediante el cual Washington reducirá aranceles a cambio de una compra masiva de productos estadounidenses valuada en 500 mil millones de dólares. El pacto tiene como objetivo equilibrar la balanza comercial entre ambas economías y fortalecer su alianza estratégica en un contexto de reconfiguración del comercio global y competencia entre grandes bloques económicos.
De acuerdo con los términos del acuerdo, la inversión del gobierno indio se enfocará en sectores estratégicos como energía, defensa y tecnología, lo que representa un impulso relevante para la industria manufacturera y exportadora de Estados Unidos. Las autoridades de ambos países destacaron que esta cooperación permitirá ampliar oportunidades de negocio, generar empleos y consolidar una relación económica de largo plazo basada en intereses compartidos.
El acuerdo también contempla la eliminación de barreras para productos agrícolas y tecnológicos, facilitando el intercambio comercial y el flujo de bienes entre dos de las naciones con mayor peso en la región del Indo-Pacífico. Asimismo, incluye compromisos de colaboración en cadenas de suministro y en el desarrollo de semiconductores, posicionando a la India como un socio prioritario para el mercado estadounidense. Analistas señalan que este movimiento responde a la dinámica geopolítica actual y busca garantizar suministros estables, crecimiento económico mutuo y mayor resiliencia industrial en los próximos años.
