Estados Unidos ha desplegado más de 300 aeronaves militares en bases del United States Central Command en el Oriente Medio, como parte de un incremento de fuerzas ante las tensiones con Irán. El contingente incluye cazas F-18, F-15, F-16 y aviones furtivos F-35, así como aeronaves de guerra electrónica, apoyo aéreo y reabastecimiento en vuelo.

De acuerdo con información difundida por la Agencia Árabe Siria de Noticias (SANA), parte de estas fuerzas se encuentran embarcadas en los portaaviones USS Abraham Lincoln y USS Gerald R. Ford, mientras que otras están desplegadas en bases estratégicas de Catar, Jordania y Arabia Saudita.

El movimiento representa una mayor presencia militar estadounidense en una región clave para la seguridad global, en un contexto de alerta y vigilancia reforzada por parte de Washington.