
El calendario astronómico del año 2025 se prepara para su cierre con la llegada de las Úrsidas, la última lluvia de meteoros activa, cuyo período de observación se extiende del 17 al 26 de diciembre y que tendrá su pico máximo de actividad durante la noche del 21 al 22 de diciembre.
Este fenómeno anual, cuyo cuerpo progenitor es el cometa periódico 8P/Tuttle, se caracteriza por un flujo moderado de meteoros, con una tasa máxima de aproximadamente 10 meteoros por hora en su momento de mayor intensidad. Las Úrsidas son visibles predominantemente desde el hemisferio norte.
De acuerdo con pronósticos de portales especializados, las condiciones de observación para este año serán particularmente favorables. El pico de actividad ocurrirá apenas dos días después de la fase de Luna Nueva, lo que garantizará un cielo oscuro y una visibilidad óptima, sin la interferencia de la luz lunar.
Para una mejor experiencia de observación, se recomienda buscar lugares alejados de la contaminación lumínica de las ciudades, permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 20 minutos y dirigir la mirada hacia la constelación de la Osa Menor (Ursa Minor), de la cual la lluvia toma su nombre y desde donde parecen radiar los meteoros, aunque estos pueden aparecer en cualquier parte del cielo.
Las Úrsidas representan el broche final a un año 2025 marcado por eventos astronómicos significativos, ofreciendo una última oportunidad para los aficionados y el público en general de presenciar un espectáculo celeste antes de concluir el ciclo anual.
