
“Cuando una mujer desaparece, desaparece su risa, su trabajo, sus sueños”, reclamó Gabriela Flores, madre buscadora de Karla Alejandra Tela Flores, quien este 8 de marzo se manifestó junto con el colectivo Voz de los Desaparecidos por las mujeres no localizadas en Puebla.
En el marco del Día Internacional de la Mujer, el zócalo de la ciudad de Puebla se convirtió en el escenario donde familiares de mujeres desaparecidas alzaron la voz para exigir justicia. Entre las consignas más sentidas destacó: “nuestras hijas no son cifras, porque vivas se las llevaron y vivas las queremos”, una frase que resume el dolor y la determinación de quienes buscan incansablemente a sus seres queridos.
Madres de familia, amigas, hermanas y otros familiares unieron su voz para visibilizar que la búsqueda de personas desaparecidas continúa, incluso en fechas conmemorativas como el 8M. La manifestación, documentada por el fotógrafo Erik Guzmán de El Sol de Puebla, mostró decenas de fotografías de hijas, hermanas y madres que permanecen en paradero desconocido.
La lucha de las madres buscadoras
Gabriela Flores, madre de Karla Alejandra, desaparecida desde el 14 de julio de 2024, expresó con un nudo en la garganta: “Cuando una mujer desaparece, desaparece su risa, su trabajo, sus sueños”. Su testimonio refleja la dimensión profunda de la desaparición, que va más allá de la ausencia física para abarcar todos los aspectos de la vida de una persona.
Por su parte, Marta Domínguez, quien busca a su hijo Carlos René Rojas Domínguez desde noviembre de 2019, reclamó desde la plancha del Zócalo: “Estas mujeres no facturamos, nosotras buscamos”. Sosteniendo una lona con la fotografía de su hijo, añadió: “Nos seguiremos inconformando porque el amor de una madre no se rinde, nuestras hijas no son cifras, porque vivas se las llevaron y vivas las queremos”.
Señalamientos a las autoridades
Las madres buscadoras e integrantes del colectivo Voz de los Desaparecidos señalaron que el Día Internacional de la Mujer es una fecha de lucha y memoria, al igual que todos los días que salen a exigir justicia a las autoridades. Denunciaron que persisten las omisiones y dilaciones por parte de la Fiscalía General del Estado (FGE), entidad obligada a localizar a sus familiares.
Gabriela Flores lamentó en entrevista: “Quisiera decir muchas cosas, que las autoridades son empáticas, que las autoridades agilizan, tienen profesionalismo, compromiso; lamentablemente, no es así”. Acusó que, a 19 meses de la desaparición de su hija, busca prácticamente sola, y que al proporcionar información y proponer búsquedas al personal de la FGE, recibió respuestas como “así no podemos trabajar” y “eso no nos sirve”.
La angustia la llevó al borde de las lágrimas mientras sonaba en el equipo de sonido del zócalo la pieza Alejandra. “Solo le pido a Dios que me dé fuerza”, lamentó, para luego sostener: “Yo no quiero decir esto, pero mi hija sabe que no debe preocuparme, porque ella me ama tanto, ella me respeta tanto que, si ella estuviera respirando aún ya se hubiera comunicado. Yo no pido a un culpable, sí pido justicia, porque en el lenguaje legal justicia es buscar, y desde ahora sé que la justicia no es conmigo”.
Retrasos en las búsquedas por cambios burocráticos
Alicia Escobedo, quien busca a su hijo Guillermo Raúl López Escobedo desde diciembre de 2023, acusó que los recientes cambios en la Comisión de Búsqueda de Personas del gobierno de Puebla han retrasado las investigaciones y labores del organismo local. “Es frenarnos otra vez, volver a empezar; la gente es nueva y llegan a conocer de cada caso”, reprochó, señalando que los colectivos sufren por los relevos en los cargos de la burocracia.
La señora Alicia también acusó que la FGE, a cargo de la fiscal Idamis Pastor Betancourt, es deficiente en sus investigaciones y únicamente apresura las diligencias bajo la presión de los colectivos y familias buscadoras. “Han encontrado a otras personas que hacen más ruido y nosotras seguimos en las mismas”, cuestionó.
Una lucha que trasciende el 8M
La manifestación en el zócalo de Puebla dejó claro que para las madres buscadoras, la lucha es todos los días. A la exigencia de justicia también se sumaron hombres, mostrando que la desaparición de personas es una problemática que afecta a toda la sociedad.
Los colectivos feministas hicieron un llamado urgente a las movilizaciones, mientras que las familias que siguen sin localizar a sus seres queridos reiteraron que su lucha continuará hasta que regresen con vida.
