
El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) confirmó oficialmente la autenticidad y el valor de un conjunto arqueológico de 60 piezas descubierto en la comunidad de San Pedro Jaltepetongo, Oaxaca. Este anuncio oficial llega después de una intensa polémica generada porque el hallazgo fue dado a conocer públicamente por el creador de contenido conocido como “Señor Blue”, quien lo difundió en redes sociales el sábado 10 de enero de 2026.
El INAH, en un comunicado del Centro INAH Oaxaca publicado el domingo 11 de enero, rechazó enérgicamente la forma en que se dio a conocer este descubrimiento, calificándolo como una acción que “promueve los saqueos y la destrucción del legado prehispánico” y recordó que la manipulación de vestigios es un delito federal.
Un tesoro mixteca del Posclásico Tardío

Tras una inspección realizada por especialistas del INAH el lunes 12 de enero, se corroboró que el hallazgo corresponde a un contexto funerario prehispánico del periodo Posclásico Tardío (1300-1521 d.C.), con características distintivas de la tradición cultural mixteca. La investigación estuvo a cargo de la arqueóloga Nelly Robles García.
El conjunto, ubicado en una zona vinculada a la Ruta del Río Grande dentro de la Reserva de la Biosfera del valle de Tehuacán Cuicatlán, está integrado por 60 piezas que conformaban una ofrenda funeraria. Entre los objetos más destacados se encuentran:
- Un collar compuesto por al menos 26 cuentas de obsidiana negra, dos cuentas tubulares del mismo material, 12 cuentas metálicas (probablemente de oro) y un colgante que representaría a Ehécatl, dios del viento.
- Varias vasijas de cerámica policroma de estilo mixteco, incluyendo ollas trípodes, cajetes, jarras con asa vertedera y un plato.
Los especialistas destacan que el estado de conservación de las piezas es bueno, gracias a que permanecieron en contacto con piedra caliza en un ambiente húmedo, lo que generó una delgada capa protectora de material calcáreo. Tras su registro fotográfico y etiquetado según los protocolos oficiales, los bienes fueron resguardados por el comisariado de bienes comunales de la localidad.
La polémica y las acusaciones cruzadas
El origen de la controversia se remonta a la publicación en Facebook del influencer “Señor Blue”, quien compartió fotografías donde se veían a pobladores manipulando las piezas recién extraídas, junto con herramientas de excavación. En su descripción, el creador de contenido afirmó que el hallazgo fue “de manera fortuita”.
El INAH respondió con un enérgico comunicado, criticando la difusión “con el único fin de monetizar haciendo uso del patrimonio de la nación” y sin autorización. La institución hizo un llamado a la población y a los comunicadores a no difundir imágenes de sitios no abiertos al público o en investigación.
En respuesta, “Señor Blue” argumentó en los comentarios de su propia publicación que su intención era dar a conocer “la gran riqueza cultural” y acusó al INAH de prácticas cuestionables: “Próximamente expondré la venta de piezas arqueológicas de parte de los trabajadores del INAH”. En declaraciones a otros medios, el influencer aseguró que buscaba evitar que las piezas “terminen en las bodegas del INAH o en el mercado negro”.
