Una obra colectiva publicada por la Universidad Intercultural del Estado de México reúne el trabajo de 44 especialistas para advertir sobre la baja diversidad genética de la especie, la fragmentación de su hábitat y la urgencia de implementar políticas públicas que integren a las comunidades en su conservación.


Una situación alarmante

El jaguar, el felino más grande de América y símbolo de poder en las culturas prehispánicas, enfrenta una situación crítica en México. Una nueva obra publicada por la Universidad Intercultural del Estado de México revela que ha perdido más de la mitad de su distribución histórica debido a la expansión del desarrollo humano, la fragmentación del hábitat y el aislamiento de sus poblaciones .

El volumen, titulado “El jaguar en México. Patrimonio ambiental y sociocultural”, fue revisado por La Jornada y señala que la especie se encuentra con una de las diversidades genéticas más bajas de todo su rango de distribución, lo que alerta sobre la necesidad de restaurar los hábitats para garantizar su persistencia .

Un esfuerzo editorial sin precedentes

A través de la voz de 44 especialistas en diversas áreas de estudio del jaguar, la obra se erige como una compilación inédita de los trabajos más relevantes realizados en México sobre esta especie. Los tres coordinadores del volumen —Mario César Lavariega Nolasco, Rosa Elena Galindo Aguilar y Dulce María Ávila Nájera— conciben el libro como una herramienta para la defensa y conservación del felino .

El proyecto editorial surgió durante una charla ofrecida por Lavariega Nolasco en un encuentro de investigadores en la Ciudad de México. “Tenía una base de datos muy buena, con más de 250 entradas sobre el panorama actual del jaguar, y comencé a desglosarla y redactar algunos textos, pensando en una publicación científica” .

Después de compartir esos escritos con Galindo Aguilar y alcanzar una producción de 60 cuartillas —una extensión amplia para un manuscrito científico—, los autores se percataron de que lo pertinente sería publicar un libro. Al equipo se sumó Dulce María Ávila Nájera, completando un trabajo que se extendió por más de cuatro años .

Contenido y estructura de la obra

El resultado fue un volumen de 348 páginas organizado en 21 capítulos, distribuidos en seis apartados temáticos :

  1. Biología: Aspectos fundamentales de la especie
  2. Dimensión espacial: Distribución y territorio
  3. Ecología: Relaciones con el ecosistema
  4. Interacción jaguar-humano: Conflictos y coexistencia
  5. Situación fronteriza y estratégica de conservación: Retos en regiones limítrofes
  6. Dimensión cultural: Significado del jaguar en las comunidades

Además, el libro ofrece a los lectores una sección con la literatura citada, el directorio de los expertos consultados y los créditos correspondientes .

La dimensión cultural del jaguar

“Además de reunir la parte ecológica y de interacciones, decidimos agregar la perspectiva social: cómo las comunidades se han integrado a los estudios para conservar la especie; ese enfoque para mí es de mucho valor”, dijo Dulce María Ávila .

La investigadora destacó el apartado Dimensión cultural, en particular el capítulo “El jaguar, literatura y arte”, donde se abordan los mitos y leyendas que representa este animal como símbolo de poder, fertilidad y muerte, así como su presencia central en las culturas olmeca, maya y mexica, plasmada en murales, códices, sahumerios y vasijas .

Voces de todo el país

Para Mario César Lavariega, uno de los mayores hitos del libro es la inclusión de las voces de especialistas de diversas regiones del país, desde San Luis Potosí y Guerrero hasta Sinaloa, todos con amplia experiencia en el estudio de este felino. Esta diversidad geográfica permite tener una visión integral de la situación del jaguar en México .

Vacíos en el conocimiento

Galindo Aguilar subrayó que la integración de este volumen también permitió identificar los vacíos persistentes en el conocimiento de la especie. Señaló que se sabe poco sobre la percepción local y los usos del jaguar en las comunidades rurales y originarias .

“Hay artículos donde se analizan de manera general a los mamíferos y, por ende, al jaguar, pero no hay una revisión exhaustiva” .

Agregó que, aunque regiones como la península de Yucatán han sido ampliamente estudiadas, otras permanecen poco exploradas. “Hay esfuerzos significativos en Guerrero y Oaxaca, pero no ocurre lo mismo en Veracruz o Hidalgo, donde a pesar de los altos niveles de deforestación se han tenido avistamientos” .

Amenazas identificadas

Entre los datos recopilados que encienden las alarmas, destaca el reporte del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) que advierte sobre el tráfico de partes o individuos en la frontera sur de México, así como la cacería por miedo o subsistencia, que emprenden ganaderos que comparten el mismo hábitat con ellos .

“A veces hay pocas presas para los jaguares en el bosque, y se les hace muy práctico cazar vacas, lo que les trae un problema con los comuneros”, apuntó Lavariega .

El jaguar como especie sombrilla

“Uno de los aportes más importantes del libro es que aborda al jaguar como una especie sombrilla, clave para preservar ecosistemas completos”, subrayan los autores. Al proteger al jaguar, se preservan los ecosistemas que brindan servicios ambientales esenciales como agua, captura de carbono y control de plagas, con un valor estimado en miles de millones de dólares al año .

Los coordinadores coinciden en que la conservación sólo será posible si la ciencia, las políticas públicas y las comunidades trabajan de manera conjunta .

Un libro para todos

Escrita con un lenguaje claro y accesible, lejos de tecnicismos, la obra está dirigida al público en general, de modo que pueda ser leída por estudiantes de bachillerato y licenciatura, divulgadores e investigadores. Esta accesibilidad busca ampliar el impacto del conocimiento generado y sensibilizar a más sectores de la población sobre la importancia de conservar al jaguar .

Avances y retos

Pese al panorama crítico, existen datos alentadores. El Tercer Censo Nacional del Jaguar 2024 reportó un aumento poblacional de 4,800 a 5,326 ejemplares, un incremento del 10% en seis años gracias a áreas protegidas y corredores biológicos impulsados por el gobierno federal y organizaciones civiles como Alianza WWF-Fundación Telmex Telcel .

Sin embargo, la cifra actual está muy lejos de los 20,000 o 25,000 jaguares que habitaban México a inicios del siglo XX, lo que subraya la magnitud del reto de conservación que enfrenta el país .

En México, el jaguar está catalogado como especie en peligro de extinción y su cacería está vedada desde 1987 . La nueva obra busca contribuir a fortalecer las estrategias para garantizar su supervivencia.

Instituciones participantes

“El jaguar en México. Patrimonio ambiental y sociocultural” fue publicado por la Universidad Intercultural del Estado de México, en colaboración con el Instituto Politécnico Nacional (IPN), el Centro Interdisciplinario de Investigación para el Desarrollo Integral Regional Unidad Oaxaca (CIIDI-Oaxaca), y la Secretaría de Ciencia, Humanidades, Tecnología e Innovación .

La obra representa un esfuerzo interinstitucional sin precedentes para documentar y difundir el conocimiento sobre esta emblemática especie, y se espera que contribuya a generar conciencia sobre la urgencia de su conservación.