El conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán entra en su fase más crítica con el bloqueo del Estrecho de Ormuz, el encarecimiento del petróleo y la mediación internacional de Rusia y Francia.

El secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, advirtió este martes que la jornada de hoy será el “día más intenso de ataques en Irán”, con más cazas, bombarderos e inteligencia refinada que en jornadas anteriores, mientras la Guardia Revolucionaria iraní responde que será Irán quien determine el fin de la guerra.

En una aparente contradicción, el presidente Donald Trump aseguró que los ataques terminarán “muy pronto” y, cuando fue cuestionado sobre si estaría dispuesto a negociar con Irán, respondió: “Es posible”. Por su parte, el ministro de Exteriores de Israel, Gideon Saar, afirmó que su país “no busca una guerra interminable” y que esta acabará cuando consulten con Estados Unidos el momento para ponerle fin, “a su debido tiempo”.

La crisis del Estrecho de Ormuz

El principal punto de tensión económica se concentra en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Irán mantiene bloqueado el paso en represalia por los ataques, lo que ha provocado una crisis energética global. Arabia Saudí, Kuwait y Emiratos Árabes Unidos han tenido que reducir su producción ante el temor de que sus buques puedan sufrir ataques en su tránsito por el estrecho.

El director de la petrolera saudí Aramco, Amin Nasser, advirtió que esta es “sin duda, la mayor crisis que ha enfrentado la industria del petróleo y el gas de la región” y alertó de consecuencias “catastróficas” si se prolonga el cierre de la vía marítima. Los tanques de reservas están llenos y los países productores no tienen más capacidad de almacenamiento, lo que los obliga a reducir el bombeo.

Impacto en los mercados energéticos

El precio del barril de petróleo Brent superó los 119 dólares, su nivel más alto en cuatro años. El mercado energético necesita urgentemente que fluya el crudo de Arabia Saudí, Kuwait, Irak y Emiratos Árabes Unidos para restablecer el comercio mundial de petróleo y recuperar la estabilidad de los precios.

Algunos armadores de petroleros han manifestado que volverían a navegar si se les garantizara un programa de convoyes. El presidente Trump aseguró este lunes que está planeando levantar algunas sanciones a países productores de petróleo para incentivar la oferta y evitar una escalada de precios.

Un incidente diplomático se registró cuando el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, publicó y luego eliminó un tuit en el que informaba que la Marina estadounidense había escoltado un petrolero a través del estrecho. Un funcionario estadounidense negó posteriormente esta versión.

La comunidad internacional busca salidas

Rusia ofreció su mediación para lograr una “desescalada” del conflicto. El ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, aseguró que su país está dispuesto a facilitar el diálogo entre las partes. Los presidentes Vladimir Putin y Donald Trump sostuvieron una conversación telefónica para abordar la situación.

Francia anunció que busca organizar una misión de escolta “defensiva” para proteger los barcos en el Estrecho de Ormuz una vez que los combates lo permitan. La iniciativa francesa pretende ofrecer garantías de seguridad a los buques que transportan petróleo desde los países del Golfo.

En España, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, comparecerá el próximo 25 de marzo en el Congreso para abordar la posición española en el conflicto en Oriente Próximo.

Situación sobre el terreno

Irán ha seguido atacando países de la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Baréin y Arabia Saudí, mientras continúa sufriendo los bombardeos de EE.UU. e Israel. La Guardia Revolucionaria iraní ha rechazado las afirmaciones estadounidenses sobre la debilidad del régimen y mantiene su postura firme de que será Teherán quien decida cuándo termina la guerra.

Las autoridades iraníes lograron bloquear el paso de barcos y petroleros por el Estrecho de Ormuz desde el inicio de los bombardeos, interrumpiendo el comercio marítimo en una de las rutas más estratégicas del mundo.

La escalada bélica ha generado preocupación global por la estabilidad de la región y las consecuencias económicas que podría tener un conflicto prolongado en uno de los principales puntos neurálgicos del suministro energético mundial.