
La aprobación de una Ley de Justicia Transicional en El Salvador sigue siendo una meta pendiente para organizaciones de derechos humanos, que este año conmemoran medio siglo de la masacre estudiantil del 30 de junio de 1975, hecho que marcó el origen de una de las agrupaciones emblemáticas en la lucha por la verdad y la memoria: el Comité de Madres y Familiares de Detenidos, Desaparecidos y Asesinados Políticos Monseñor Oscar Arnulfo Romero (Comadres).
Origen en la represión estudiantil
El 30 de junio de 1975, cientos de jóvenes que marchaban en defensa de la autonomía de la Universidad de San Salvador fueron atacados por fuerzas estatales, resultando en asesinatos y desapariciones forzadas. Este evento trágico motivó a un grupo de madres a organizarse para buscar a sus hijos, dando vida a lo que posteriormente se convertiría en Comadres.
Con el agravamiento de la represión durante la década de 1980, en el contexto del conflicto armado interno, la organización creció y se consolidó como un referente nacional e internacional en la defensa de los derechos humanos, la documentación de violaciones y el acompañamiento a las víctimas.
Una labor de cinco décadas
A lo largo de 50 años, Comadres ha mantenido un trabajo incansable que incluyó:
- La recepción y documentación de cientos de denuncias de desapariciones forzadas.
- Acompañamiento físico, moral y espiritual a familias afectadas por la violencia estatal.
- Incidencia política que contribuyó a detener el reclutamiento forzoso y a visibilizar las violaciones sistemáticas a los derechos humanos durante la guerra.
Su lucha se ha centrado en cuatro pilares fundamentales: justicia, reparación integral, garantías de no repetición y preservación de la memoria histórica.

La deuda pendiente: una Ley de Justicia Transicional
A pesar de los avances, organizaciones como Comadres siguen exigiendo al Estado salvadoreño la aprobación de una Ley de Justicia Transicional que permita investigar, juzgar y reparar a las víctimas de crímenes de lesa humanidad cometidos durante el conflicto armado (1980-1992). Esta legislación es vista como un paso indispensable para cerrar las heridas históricas y construir una paz sostenible.
Homenaje y persistencia
El próximo 12 de diciembre se realizará un acto de homenaje a los 50 años de resistencia y perseverancia de Comadres, en un contexto donde la presión hacia la Asamblea Legislativa para avanzar en la agenda de justicia transicional sigue vigente.
La conmemoración de este aniversario no solo recuerda a las víctimas de la masacre de 1975, sino que reafirma la demanda de una sociedad que, medio siglo después, sigue esperando respuestas, verdad y justicia.
