
El Ministerio de Educación de El Salvador, bajo la dirección de la capitana Karla Trigueros, está implementando un nuevo “Manual de estilo y redacción” que establece la prohibición expresa de usar una serie de términos y conceptos en todos los documentos, guías, libros de texto y materiales oficiales que emanen de la institución. La medida, revelada por el medio digital El Faro y que ha generado un amplio debate en el país, busca alinear el lenguaje educativo “con la postura más conservadora del Gobierno y del Presidente Nayib Bukele ante estos temas”, según se lee en el propio documento.
El manual, cuyo artículo 29 fue accedido por El Faro, ordena evitar términos como “feminismo”, “feminista”, “empoderamiento”, “diversidad”, “sexualidad”, “orientación sexual” y “cualquier alusión a la población LGTB+” que pueda “generar malas interpretaciones”. También se prohíbe el uso de “género”, que debe reemplazarse por el “concepto biológico de sexo”, así como de “ideología de género” y “masculinidades”.
Esta política de lenguaje no se limita a temas sociales. El artículo 30 del manual establece una prohibición “terminante” de usar palabras, siglas o marcos teóricos relacionados con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas, consideradas por el Gobierno como agendas “globalistas”. Esta restricción afecta directamente la mención de conceptos como “cambio climático”, la “igualdad de género” (ODS 5) o la “reducción de las desigualdades” (ODS 10) en los materiales educativos.
Como consecuencia, los docentes del sistema público están siendo instruidos para revisar y adaptar guías, materiales didácticos y libros de texto, eliminando los términos vetados. Según fuentes consultadas por El Faro dentro del ministerio, esto podría requerir capacitaciones específicas para el personal docente y tendrá un impacto directo en cómo se abordan temas de ciencias sociales, educación cívica y ciencias naturales en las aulas.
La implementación de este manual representa una profundización de la postura conservadora del Gobierno de Bukele en materia educativa y de salud pública. En febrero de 2024, el Ministerio de Salud ya había ordenado retirar guías educativas sobre VIH e infecciones de transmisión sexual que hacían alusión a la diversidad sexual de las unidades de salud. Para organizaciones de la sociedad civil salvadoreña y expertos en educación, estas medidas limitan la formación integral de los estudiantes, restringen el debate sobre desafíos sociales contemporáneos y podrían dificultar la alineación del currículo educativo con estándares y cooperaciones internacionales.
El ministerio no ha emitido un comunicado oficial ampliando los motivos de la medida más allá de lo estipulado en el manual interno. El debate sobre el alcance de esta política y su impacto a largo plazo en el sistema educativo salvadoreño continúa.
