En el marco del Día Internacional contra el Colonialismo (14 de diciembre), el embajador permanente de Venezuela ante las Naciones Unidas, Samuel Moncada, realizó una enérgica denuncia contra las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. El diplomático afirmó que, con sus palabras, el mandatario estadounidense “pretende regresar el reloj de la historia 200 años para imponer una colonia” en Venezuela.

Durante su intervención en el 80° período de sesiones de la Asamblea General de la ONU, Moncada se refirió específicamente a las declaraciones hechas por Trump el pasado 16 de diciembre, en las cuales el presidente estadounidense afirmó que “las tierras y el petróleo venezolanos le pertenecen y que deben serle entregados de inmediato”, amenazando con un bloqueo naval y aéreo en caso de incumplimiento.

Una “grotesca violación” del derecho internacional

El embajador venezolano calificó estas declaraciones como una “grotesca violatoria de todas las normas civilizatorias” y las equiparó al colonialismo, definiéndolo como un “crimen de agresión”. Moncada argumentó que con tal proclama no queda “un instrumento jurídico que quede en pie”, al violar de manera directa la Carta de la ONU, el Derecho Consuetudinario Internacional, las resoluciones del Consejo de Seguridad y de la Asamblea General, la jurisprudencia de cortes internacionales y la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.

“Estados Unidos está imponiendo el caos y la destrucción en las relaciones internacionales del mismo modo en que lo hicieron los actores malignos previo a la II Guerra Mundial”, aseveró Moncada. Reafirmó que “la diplomacia de las cañoneras no tiene cabida en el siglo XXI” y aseguró que Venezuela defenderá su soberanía e integridad territorial “en todos los campos necesarios”.

El colonialismo con “nuevos métodos”

Más allá del caso específico, el diplomático expuso una visión amplia sobre las formas contemporáneas de dominación. Consideró que en la actualidad el colonialismo “opera con nuevos métodos, pero igualmente perniciosos”, entre los que mencionó la coerción económica, el abuso del poder estructural en las finanzas y el comercio mundiales, y la imposición de “ilegales medidas coercitivas unilaterales”.

Moncada subrayó que muchos Estados miembros de la ONU conocen por experiencia propia cómo se utilizan “las campañas mediáticas, la presión financiera, las medidas coercitivas unilaterales y las instituciones internacionales politizadas para desestabilizar Estados soberanos” que deciden seguir vías de desarrollo independientes. “Estas son manifestaciones de colonialismo y neocolonialismo”, remarcó.

Al finalizar su intervención, el embajador venezolano renovó la solidaridad de su país “con todos los pueblos que aún hoy viven bajo la dominación y ocupación colonial extranjera”, haciendo referencia explícita a los 17 territorios no autónomos reconocidos por la ONU y a otros como Puerto Rico. Concluyó señalando que el flagelo del colonialismo “está vivo y debe ser derrotado para proteger a todos los pueblos del mundo”.