
Ante un entorno económico marcado por la inflación, las elevadas tasas de interés y los altos costos de propiedad, las empresas con operaciones en Puebla están migrando de manera significativa hacia el arrendamiento de vehículos como una estrategia para optimizar sus finanzas y operaciones logísticas.
De acuerdo con datos de la firma especializada TIP Auto, durante el primer semestre de 2025 el arrendamiento vehicular en el estado registró un crecimiento del 59.3%, en contraste con un aumento de solo 17.6% en la compra directa de unidades.
Alejandro Duk, director comercial de TIP Auto, explicó que este cambio de tendencia responde a la búsqueda de esquemas más eficientes para controlar gastos y reducir riesgos financieros. Factores como el mantenimiento, la depreciación y la necesidad de liquidez están impulsando a las compañías a preferir la renta sobre la adquisición.
Los sectores que lideran esta demanda son la industria automotriz, la logística y distribución, el agroalimentario y el comercio mayorista. Estos rubros requieren flotas flexibles y modernas, desde vehículos ligeros y camionetas utilitarias hasta tractocamiones y unidades refrigeradas, para operaciones de cadena de suministro, distribución de última milla y transporte de perecederos.
El directivo destacó que Puebla, por su densidad industrial y su conectividad logística con el centro, sur y sureste del país, se ha posicionado como un mercado clave para este servicio. El arrendamiento ofrece a las empresas costos predecibles, menor responsabilidad en mantenimiento, acceso a tecnología vehicular actualizada y la posibilidad de enfocar su capital en su negocio principal.
Este modelo se consolida así como una herramienta estratégica para mantener la competitividad en un contexto económico complejo, permitiendo a las empresas poblanas una mayor eficiencia operativa y una mejor planeación financiera a mediano plazo.
