El descubrimiento, realizado en el Sistema Sac Actún entre Tulum y Playa del Carmen, sugiere que el cuerpo fue depositado intencionalmente como parte de un ritual funerario.

Un equipo de arqueólogos mexicanos liderados por Octavio del Río, colaborador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ha descubierto un esqueleto prehistórico de al menos 8 mil años de antigüedad en una cueva submarina del Sistema Sac Actún, ubicado entre Tulum y Playa del Carmen, en Quintana Roo .

Los restos óseos fueron localizados a ocho metros de profundidad dentro de una cueva que forma parte de este extenso sistema subterráneo, considerado uno de los más grandes del mundo. El descubrimiento original tuvo lugar en noviembre de 2025, aunque los resultados y análisis han sido dados a conocer recientemente por las autoridades arqueológicas .

Un depósito funerario con fines rituales

Lo que hace particularmente relevante este hallazgo es la posición y ubicación del esqueleto. Los restos fueron encontrados sobre una duna de sedimentos en una cámara interior estrecha, lo que lleva a los investigadores a suponer que se trató de un depósito funerario intencional, es decir, que el cuerpo fue colocado deliberadamente en ese sitio como parte de una práctica ritual.

“Dada la distancia y la profundidad, no pudo haber llegado allí en ningún otro momento que no fuera cuando la cueva estaba seca, hace al menos 8 mil años”, explicó Octavio del Río a la agencia Associated Press .

El especialista detalló que el esqueleto se encontraba a aproximadamente 200 metros de la entrada de la cueva, en una zona que permaneció seca durante la última edad de hielo y que se inundó posteriormente, hace unos 8 mil años, cuando el nivel del mar comenzó a elevarse de manera significativa .

Importancia para la historia del poblamiento de América

Luis Alberto Martos, director de estudios arqueológicos del INAH, señaló que este tipo de descubrimientos resultan fundamentales para comprender cómo fueron utilizadas las cuevas en la prehistoria y para obtener datos sobre el origen de los primeros pobladores de la región .

El hallazgo refuerza la teoría del poblamiento tardío de América, que sostiene que los primeros humanos llegaron al continente a través del puente terrestre de Beringia hace aproximadamente 15 mil años, y posteriormente se desplazaron hacia el sur por rutas que eventualmente los llevaron hasta lo que hoy es la Península de Yucatán y más allá, hacia Sudamérica .

“Con estos descubrimientos podemos seguir conociendo datos de cómo eran utilizadas estas cuevas en la prehistoria y del origen de algunos de los humanos de aquella época”, explicó Martos, destacando el valor científico de cada nuevo hallazgo en la región .

El Sistema Sac Actún: una ventana al pasado

El esqueleto recién descubierto se suma a una importante colección de fósiles humanos prehistóricos encontrados en el Sistema Sac Actún en las últimas tres décadas. Con este nuevo hallazgo, suman ya once los esqueletos recuperados en este sistema de cuevas submarinas, lo que convierte a esta región en uno de los sitios más importantes del continente para el estudio de los primeros pobladores de América .

Entre los hallazgos más destacados del sistema se encuentran:

  • La Mujer de Naharón: con 13,700 años de antigüedad, es el esqueleto más antiguo encontrado en América
  • El Abuelo de Muknal: otro de los fósiles emblemáticos de la región
  • Chan Hol 1: descubierto también en el sistema de cuevas de Tulum
  • La adolescente Naia: uno de los esqueletos más completos y mejor conservados
  • La señora de las Palmas: otro importante hallazgo de la zona

Estos restos han permitido a los científicos establecer vínculos genéticos entre los primeros pobladores de América y poblaciones actuales, así como comprender mejor las rutas migratorias y los patrones de asentamiento de los grupos humanos que llegaron al continente hace miles de años .

Investigación en curso y próximos pasos

Actualmente, los restos del esqueleto recién descubierto se encuentran en proceso de análisis detallado por parte de especialistas del INAH. Los estudios incluyen la determinación de género, edad aproximada al momento del fallecimiento, talla, posibles patologías y, de ser posible, la recuperación de ADN que permita establecer su filiación con otras poblaciones prehistóricas de la región .

Octavio del Río informó que el equipo de arqueólogos continúa realizando exploraciones en la cueva donde fue encontrado el esqueleto, en busca de otros posibles hallazgos que puedan complementar la información obtenida .

“La cueva donde fue encontrado se ubica a ocho metros de profundidad, en donde actualmente se realizan más trabajos en busca de otros hallazgos”, señaló el investigador .

Antecedentes de hallazgos en zonas del Tren Maya

Cabe recordar que fue en septiembre de 2022 cuando el INAH atendió por primera vez los hallazgos dentro de las cuevas sumergidas cerca del tramo 5 del Tren Maya. En aquel momento, el instituto se deslindó en primera instancia de las acciones de Octavio del Río, quien denunció la presencia de hallazgos arqueológicos en las zonas cercanas a la construcción del sistema de transporte .

Dentro de esos primeros hallazgos se encontraron osamentas que, según el INAH, ya habían sido registradas en 2019 como parte del proyecto Arqueología del Holoceno, un programa de investigación que busca documentar y preservar el patrimonio paleontológico y arqueológico de la región .

A pesar de las controversias iniciales, los trabajos de investigación han continuado y han permitido sumar nuevos conocimientos sobre el pasado prehistórico de México y del continente americano.

Valor patrimonial y científico

El descubrimiento de este nuevo esqueleto prehistórico reafirma la importancia de la Península de Yucatán como una región clave para la investigación de los primeros pobladores de América. Los cenotes y cuevas submarinas de la zona han actuado como trampas naturales que preservaron los restos óseos en condiciones excepcionales durante milenios, ofreciendo a los científicos una ventana única al pasado .

El INAH ha reiterado su compromiso con la protección de este patrimonio y con la continuidad de las investigaciones que permitan seguir desentrañando los misterios de los primeros habitantes del territorio que hoy es México.