La propuesta de legalizar las carreras de automóviles o “arrancones” en el autódromo de Amozoc, anunciada recientemente por el gobierno estatal, ha generado cuestionamientos entre especialistas en derecho, quienes consideran que se trata de una medida paliativa que no resolverá el problema de fondo.

Jonathan Amaro Hernández, abogado de la Escuela Libre de Derecho de Puebla, señaló que la legalización podría eliminar el factor de clandestinidad que atrae a muchos participantes, pero no impedirá que se sigan realizando carreras en vías públicas. Advirtió además que la medida podría trasladar estas prácticas a otros municipios o vialidades alternas.

Por su parte, Rubennell Fernández Rodríguez, egresado de la BUAP, coincidió en que la iniciativa no erradicará las carreras clandestinas y propuso en cambio la tipificación de esta actividad como delito en el Código Penal local, lo que proporcionaría a las autoridades un marco legal más claro para su combate.

Ambos especialistas destacaron que los “arrancones” suelen estar asociados con otras actividades ilícitas como apuestas clandestinas, consumo de alcohol y drogas, así como la participación de menores de edad. La propuesta gubernamental surge después de un accidente ocurrido en la Vía Atlixcáyotl que dejó dos personas fallecidas y una herida, incidente que según la Fiscalía General del Estado podría estar relacionado con carreras ilegales.

Según reportes oficiales, en lo que va del año se han registrado al menos cinco siniestros viales vinculados a esta práctica en la zona metropolitana de Puebla, con un balance de cuatro víctimas mortales.