El secretario del Tesoro, Scott Bessent, cargó contra el gobierno de Pedro Sánchez por impedir el uso de las bases de Rota y Morón en la operación “Furia Épica”. La crisis diplomática escala tras la amenaza de Donald Trump de cortar todas las relaciones comerciales con España.

La guerra en Medio Oriente ha desencadenado una crisis diplomática de primera magnitud entre Estados Unidos y España. El secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, acusó este miércoles al gobierno español de poner en peligro vidas americanas al negarle el uso de las bases militares conjuntas de Rota y Morón de la Frontera para los ataques contra Irán, en el marco de la operación denominada “Furia Épica”.

“Es inaceptable que este fin de semana España fuera muy poco cooperativa en lo referido a las bases estadounidenses y sobre qué podíamos hacer con nuestros aviones mientras ejecutábamos la operación Furia Épica”, señaló Bessent durante una entrevista en el canal de noticias CNBC. “Todo lo que retrase nuestra capacidad para llevar a cabo esta guerra de la manera más rápida y efectiva pone vidas estadounidenses en riesgo. Los españoles están poniendo vidas estadounidenses en peligro”, abundó el funcionario .

La amenaza de Trump

Las palabras de Bessent se producen tras la amenaza lanzada este martes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de cortar todos los lazos comerciales con España después de que La Moncloa condenara la guerra en Irán e impidiera usar las bases militares conjuntas para apoyar el bombardeo en Teherán.

“De hecho, le dije a Scott [Bessent, secretario del Tesoro] que cortara todas las relaciones con España”, dijo durante la reunión con el canciller alemán, Friedrich Merz, en la Casa Blanca .

Trump calificó a España como un socio “terrible” e incluso la amenazó con un embargo comercial. Recordó que fue el único país de la OTAN que se opuso a elevar el gasto militar del 2% al 5% del PIB.

“España ha dicho que no podemos utilizar sus bases, y eso es un poco… Podríamos utilizar sus bases si quisiéramos. Podemos volar hasta allí y utilizarlas. Nadie nos va a decir que no las utilicemos. No tenemos por qué hacerlo. Pero se mostraron hostiles, así que les dije que no queríamos hacerlo. España no tiene absolutamente nada que nos interese, salvo su gente, que es estupenda. Tienen gente estupenda, pero no tienen un gran liderazgo”, agregó el mandatario visiblemente molesto con la posición del presidente español .

“Frustración justificada”

Bessent respaldó plenamente la postura de Trump y calificó de “justificada” la frustración del presidente con el gobierno español. “En primer lugar, han sido pésimos actores. Son el único miembro de la OTAN que no cumple con su requisito de la OTAN, es conocido como un gorrón. Así que el gobierno español se está aprovechando intencionadamente del gobierno estadounidense y de todos los demás aliados de la OTAN que han dado un paso al frente”, declaró .

El secretario del Tesoro subrayó la resistencia del Ejecutivo español a elevar el gasto militar desde el 2% hasta el 5% del PIB, una cantidad equivalente a más de 70.000 millones de euros, lo que supondría casi triplicar el dinero destinado a defensa en 2024. El Ejecutivo español argumenta que no necesita aumentar los desembolsos porque es capaz de cumplir con las obligaciones de capacidades asignadas por la Alianza Atlántica con menos recursos.

Bessent calificó a España como un “gorrón” por su postura política. “Los españoles no quieren pagar lo que les corresponde y dicen que tienen los Pirineos entre nosotros y Rusia”, manifestó durante la entrevista televisiva. “Bueno, Estados Unidos tiene el océano Atlántico y somos los mayores contribuyentes a la OTAN”, deslizó Bessent, una frase que se interpretó como una amenaza .

El marco legal: acuerdo bilateral de 1953

El presidente español, Pedro Sánchez, se resiste a que Washington utilice las bases militares operadas conjuntamente en territorio español para la guerra de Irán. La decisión ha generado recelos en la Casa Blanca y ha soliviantado a los responsables de Washington.

Estados Unidos opera conjuntamente con el ejército español las bases de Morón de la Frontera y Rota, en Cádiz. El Gobierno español rechazó durante el pasado fin de semana el permiso para que las fuerzas aéreas estadounidenses utilizaran estas bases para atacar objetivos en Irán. El acuerdo entre ambos países, que data de 1953 y se renueva cada pocos años, permite que España decida sobre el uso del ejército estadounidense en su territorio .

Tras la negativa española, Estados Unidos ya ha comenzado a retirar material militar de las bases. Fuentes oficiales confirmaron que 15 aeronaves, incluyendo aviones cisterna de reabastecimiento, han sido reubicadas fuera de territorio español .

La respuesta de Sánchez: “No a la guerra”

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, respondió con contundencia a las amenazas estadounidenses. En una intervención televisada, Sánchez advirtió que el conflicto en Medio Oriente amenaza con jugar “a la ruleta rusa” con millones de vidas y resumió la posición de su gobierno en cuatro palabras: “No a la guerra”.

“No vamos a ser cómplices de algo que es malo para el mundo y que también es contrario a nuestros valores e intereses, solo por miedo a represalias de alguien”, declaró Sánchez, en una clara referencia a las amenazas de Trump .

El mandatario español defendió la decisión de su gobierno de no permitir el uso de las bases para los ataques contra Irán, argumentando que España debe mantener una posición coherente con sus principios de paz y diplomacia.

El respaldo europeo

La Comisión Europea expresó su “total solidaridad” con España y dejó claro que la Unión Europea negocia el comercio como un bloque único de 27 miembros. Cualquier medida contra España afectaría las relaciones con toda la UE, advirtieron fuentes comunitarias .

El canciller alemán, Friedrich Merz, respaldó esta postura durante su reunión con Trump en la Casa Blanca. “No hay forma de tratar especialmente mal a España”, declaró Merz, en referencia a las amenazas de represalias comerciales .

Reacciones internas en España

La crisis diplomática ha generado un amplio respaldo interno al gobierno de Sánchez. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, declaró que “España no acepta el chantaje de países agresores” . La vicepresidenta primera, María Jesús Montero, afirmó que España “no será vasallo de nadie” .

Los principales partidos de la oposición, aunque críticos con la gestión del gobierno en otras áreas, respaldaron la decisión de no permitir el uso de las bases para los ataques contra Irán.

Impacto económico

Empresarios españoles expresaron su preocupación por las posibles represalias comerciales de Estados Unidos. Sin embargo, el Banco de España estima que la economía española está relativamente menos expuesta que el promedio europeo a posibles aranceles.

Las exportaciones de bienes a Estados Unidos representan solo el 1% del PIB español, unos 16.000 millones de euros anuales. Los principales productos exportados son aceite de oliva, vino, maquinaria y productos químicos.

Analistas económicos advierten que, aunque el impacto directo podría ser limitado, las represalias comerciales podrían afectar sectores específicos y generar incertidumbre en las relaciones bilaterales.

Una crisis sin precedentes

La crisis diplomática entre Estados Unidos y España alcanza niveles no vistos en décadas. Las amenazas de represalias comerciales, las acusaciones de poner en riesgo vidas americanas y la negativa española a cooperar en la guerra contra Irán han tensado al máximo las relaciones bilaterales.

Mientras tanto, la guerra en Medio Oriente continúa su curso, con nuevos ataques y represalias que amenazan con expandir el conflicto a toda la región. La posición española, respaldada por la Unión Europea, podría sentar un precedente para otros aliados de Estados Unidos que cuestionen la legalidad o la oportunidad de las operaciones militares en la región.

La comunidad internacional observa con atención el desarrollo de esta crisis, que pone a prueba los límites de la alianza transatlántica y la capacidad de Europa para mantener una política exterior autónoma frente a las presiones de Washington.