En el Estado de México se registraron protestas y bloqueos por parte de piperos y propietarios de purificadoras de agua, quienes denunciaron afectaciones derivadas del cierre de pozos de agua implementado por autoridades estatales y federales. La medida ha generado preocupación entre los trabajadores del sector y la población, ya que afecta directamente el abastecimiento de agua potable en diversas comunidades.

Los manifestantes exigieron la reapertura inmediata de los pozos y la apertura de un diálogo con el gobierno, señalando que la suspensión del suministro pone en riesgo a cientos de familias que dependen de esta actividad para su vida diaria y el desarrollo de negocios locales. La protesta incluyó bloqueos parciales en vialidades importantes, afectando la circulación y provocando la intervención de elementos de seguridad y tránsito para restablecer el orden y garantizar la movilidad.

Autoridades locales indicaron que se busca coordinar esfuerzos para atender las demandas de los trabajadores sin comprometer la gestión responsable de los recursos hídricos, asegurando que cualquier decisión se tome dentro del marco legal y de los protocolos de administración del agua. El conflicto pone de relieve la tensión entre la regulación estatal y federal del agua y la necesidad de garantizar soluciones que equilibran el suministro público con las actividades económicas que dependen de este recurso vital.