
Una investigación publicada en la revista Nature ha identificado un nuevo mecanismo que contribuye a la aceleración del deshielo de la capa glaciar de Groenlandia, la cual ha perdido más de 270 mil millones de toneladas anuales desde 2002.
El estudio, desarrollado por las universidades de Zúrich y Washington en el marco del proyecto GreenFjord del Instituto Polar Suizo, demuestra que los icebergs que se desprenden de los glaciares generan olas submarinas que transportan aguas profundas más cálidas hacia la superficie, intensificando el deshielo en los frentes glaciares.
Para medir este fenómeno, los investigadores implementaron una técnica innovadora utilizando un cable de fibra óptica de diez kilómetros instalado en el lecho marino cerca de un glaciar en el sur de Groenlandia. Mediante el sistema de Detección Acústica Distribuida (DAS), lograron registrar en tiempo real las variaciones provocadas por las olas submarinas.

“Estas olas, invisibles en superficie pero que pueden alcanzar dimensiones significativas, actúan como un factor multiplicador del deshielo al acercar agua más cálida a los glaciares”, explicó Dominik Gräff, investigador de la Universidad de Washington y autor principal del estudio.
Andreas Vieli, glaciólogo de la Universidad de Zúrich y coautor de la investigación, destacó que la tecnología de fibra óptica “proporciona el equivalente a mil sensores en el fondo marino, permitiendo mediciones que antes no eran posibles”.

La capa de hielo de Groenlandia, cuya extensión supera en cuarenta veces el territorio de Suiza, representa un elemento crucial en el sistema climático global. Su deshielo completo elevaría el nivel del mar varios metros, con consecuencias significativas para regiones costeras en todo el mundo.
Esta metodología de monitoreo está siendo implementada también en glaciares de Suiza y Alaska, representando un avance tecnológico para el estudio de sistemas glaciares y la mejora de los modelos predictivos sobre el impacto del cambio climático.
