Varios países europeos han elevado sus alertas sanitarias y reactivado medidas preventivas ante el aumento significativo de casos de influenza estacional, específicamente de la variante H3N2 (clado K), que ha alcanzado niveles epidémicos en naciones como España, Reino Unido, Francia y Alemania.

El brote, que coincide con el inicio de la temporada invernal, ha provocado la adopción de protocolos que recuerdan a los implementados durante la pandemia de COVID-19, incluyendo el cierre temporal de escuelas en algunas localidades, la recomendación obligatoria del uso de cubrebocas en espacios cerrados y de alta concurrencia, y la promoción del teletrabajo, como ha ocurrido en Rusia.

Situación epidemiológica y medidas
Alemania ha elevado su nivel de alerta a “moderada-alta”, reforzando la vigilancia epidemiológica y los protocolos en centros de salud. En el Reino Unido, las autoridades expresan preocupación por la alta ocupación hospitalaria registrada desde principios de diciembre, previo al pico tradicional de enfermedades respiratorias.

Según los últimos reportes, se han confirmado al menos 60 fallecimientos asociados a complicaciones de esta gripe en los países afectados. La circulación del virus también se ha reportado en otros territorios como Irán, Japón, Estados Unidos y Canadá, lo que genera alerta por su potencial dispersión global durante la temporada de viajes de fin de año.

Características del virus H3N2
La gripe H3N2 es una variante del virus de la influenza tipo A, conocida por su capacidad de mutación y reordenamiento genético, lo que puede facilitar que evada parcialmente la inmunidad previa y reduzca la efectividad de las vacunas estacionales. La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha señalado previamente la circulación persistente de este virus, incluso durante la pandemia de COVID-19.

Los síntomas principales incluyen fiebre alta, tos seca, dolor de garganta, fatiga severa, dolores musculares y cefalea. Los grupos de mayor riesgo son los adultos mayores de 65 años, niños menores de 5 años, mujeres embarazadas y personas con condiciones crónicas (cardiopulmonares, renales, metabólicas o hepáticas).

Recomendaciones sanitarias
Las autoridades sanitarias europeas hacen un llamado a reforzar las medidas de prevención individuales y colectivas:

  • Aplicación de la vacuna contra la influenza estacional, especialmente en grupos de riesgo.
  • Uso de cubrebocas en espacios interiores concurridos y en el transporte público.
  • Lavado frecuente de manos e higiene respiratoria (estornudo de etiqueta).
  • Ventilación de espacios cerrados.
  • Evitar acudir a lugares concurridos si se presentan síntomas respiratorios.

El brote actual subraya la importancia de mantener sistemas de vigilancia epidemiológica robustos y la responsabilidad ciudadana en la aplicación de medidas de prevención básicas, con el fin de reducir la transmisión y proteger a las poblaciones más vulnerables.