
El exdirector de Operaciones Internacionales de la DEA, Mike Vigil, afirmó que los drones utilizados por cárteles mexicanos no representan un riesgo significativo para Estados Unidos, debido a su limitada capacidad de carga. De acuerdo con el especialista, estos dispositivos apenas pueden trasladar pequeñas cantidades de droga o cumplir funciones básicas de vigilancia, por lo que no constituyen una amenaza estratégica. Añadió que los grupos criminales tampoco tienen incentivos para atacar a autoridades estadounidenses con drones, ya que ello pondría en peligro sus rutas de tráfico y provocaría una respuesta inmediata de alto nivel.
En contraste, Vigil subrayó que en México el uso de drones sí representa un peligro real. Señaló que en territorio mexicano estos aparatos han sido empleados en hechos violentos, incluidos ataques con explosivos contra grupos rivales, agresiones a civiles y tareas de vigilancia para actividades ilícitas como el tráfico de personas. El exagente explicó que la dinámica criminal y el nivel de violencia en México hacen que esta tecnología sea una amenaza directa para comunidades y autoridades locales, a diferencia del contexto estadounidense.
