Cuatro exrectores de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) recibieron durante 2025 pensiones que superan los 100 mil pesos mensuales, cifra que incluso rebasa el salario de la actual rectora, Lilia Cedillo Ramírez, y que contrasta con las condiciones de jubilación del personal universitario común.

De acuerdo con registros de la Plataforma Nacional de Transparencia, Alfonso Esparza Ortiz, Enrique Agüera Ibáñez, Enrique Doger Guerrero y José Marun Doger y Corte percibieron el año pasado pagos quincenales que oscilaron entre 53 mil y 55 mil pesos, lo que representa ingresos mensuales de entre 107 mil y 111 mil pesos por cada uno. El costo total para el Fondo de Pensiones y Jubilaciones de la BUAP por estas cuatro jubilaciones ascendió a 4 millones 655 mil 268 pesos durante 2025.

Las pensiones de los exrectores: cifras y comparativos

Alfonso Esparza Ortiz, quien fungió como rector para el periodo 2013-2017 y fue reelecto hasta octubre de 2021, recibió pagos quincenales de 53 mil 721 pesos, lo que equivale a una pensión mensual de 107 mil 442 pesos. Su gestión estuvo marcada por la confrontación con el gobierno estatal encabezado entonces por Miguel Barbosa Huerta.

Enrique Agüera Ibáñez, rector de 2004 a 2013 —primero como interino y después electo para los periodos 2005-2009 y 2009-2013—, percibió 55 mil 703 pesos quincenales, es decir, 111 mil 402 pesos mensuales. Agüera incursionó en la política en 2013 al solicitar licencia para competir por la alcaldía de Puebla con el Partido Revolucionario Institucional (PRI), elección que perdió.

Enrique Doger Guerrero, rector de 1997 a 2004, también recibió 55 mil 703 pesos a la quincena durante 2025. Antes de concluir su segundo rectorado, Doger se separó del cargo para contender por la presidencia municipal de Puebla, comicios que ganó para el trienio 2005-2008. Posteriormente, con el PRI logró una curul en el Congreso de Puebla y en la Cámara de Diputados, y en 2018 fue abanderado a la gubernatura.

José Marun Doger y Corte, rector del periodo 1990 a 1997, recibió durante 2025 pagos quincenales de 55 mil 703 pesos por pensión, que suman 111 mil 402 pesos al mes.

El contraste: rectora en funciones y trabajadores comunes

La remuneración que recibió cada uno de los exrectores es incluso superior al salario de la rectora en funciones, Lilia Cedillo Ramírez, quien durante 2025 percibió 75 mil 521 pesos mensuales de salario neto, según información de Transparencia. Mientras tanto, un trabajador universitario común debe laborar más de 30 años para poder solicitar su retiro.

El Fondo de Pensiones y Jubilaciones de la BUAP, del cual se erogan estos pagos, cerró 2025 con un saldo de 6 mil 571 millones 113 mil pesos. Paradójicamente, la universidad reportó ingresos financieros adicionales por más de 796 millones de pesos derivados precisamente de productos financieros de pensiones y jubilaciones, lo que complementa su estructura de ingresos .

La BUAP obtuvo durante 2025 aproximadamente 12.8% de sus ingresos totales a través de recursos propios, recaudando 10,938 millones de pesos, de los cuales 1,405 millones fueron autogenerados principalmente por el Hospital Universitario de Puebla (HUP) y el Complejo Cultural Universitario (CCU) .

El caso Juvencio Monroy: una pensión muy inferior

A diferencia de los últimos cuatro rectores, Juvencio Monroy Ponce, quien fungió como encargado de la BUAP durante 1989 y 1990, percibió una pensión de 14 mil 778 pesos por su periodo como rector interino, tras la destitución de Samuel Malpica Uribe.

Contexto nacional: la reforma contra pensiones millonarias

La revelación de estas pensiones en la BUAP ocurre en un momento clave a nivel nacional. La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo anunció el envío al Senado de una iniciativa de reforma al artículo 127 constitucional con el objetivo de poner fin a las pensiones “exorbitantes” para puestos de confianza en entidades públicas, que actualmente van de 100 mil a un millón de pesos mensuales .

La propuesta establece que las pensiones de exfuncionarios de altos mandos de confianza no podrán exceder el 50 por ciento de las remuneraciones que percibe el titular del Poder Ejecutivo federal, es decir, un tope aproximado de 70 mil pesos mensuales . La iniciativa no será retroactiva, por lo que quienes ya gozan de estas prestaciones no verán afectados sus ingresos actuales, pero se aplicará a futuro para nuevos jubilados .

De acuerdo con la secretaria de Anticorrupción y Buen Gobierno, Raquel Buenrostro, la extinta Luz y Fuerza del Centro (LFC), Petróleos Mexicanos (Pemex), la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Nacional Financiera (Nafin), Banobras y Bancomext tienen en conjunto 94 mil 333 pensionados que reciben 96 mil 306 millones de pesos anuales, y de ellos 6 mil 297 perciben más de lo que gana la mandataria .

La funcionaria detalló que en LFC hay 9 mil 457 personas que reciben de 100 mil a un millón de pesos mensuales; en Pemex, 544 jubilados perciben montos superiores a las percepciones de la Presidenta; y en CFE, 2 mil 199 pensionados también superan ese umbral .

La presidenta Sheinbaum estimó que la medida generaría ahorros de hasta 5 mil millones de pesos, los cuales se destinarían a programas del Bienestar . “Es una reforma para que, a partir de ahora, sea la mitad de lo que gana el titular del Ejecutivo, como pensión. Lo que ganaron antes no se puede mover, pero a partir de ahora no se puede recibir un millón de pesos o 300 mil pesos”, indicó la mandataria .

El debate en el Senado

La iniciativa, que reformaría el artículo 127 constitucional en materia de “austeridad republicana, humanismo mexicano y responsabilidad financiera” , aún no ha sido recibida formalmente en el Senado al cierre de esta edición. Aunque la Presidenta anunció que se enviaría el 23 de febrero, fuentes legislativas consultadas señalaron que los jaloneos por la reforma electoral han provocado una pausa en su envío .

El senador Ignacio Mier, presidente de la Junta de Coordinación Política en el Senado, celebró la iniciativa: “Es una medida que forma parte de la impronta de la austeridad, y que no puede haber un gobierno rico con un pueblo pobre. Esto sangra el erario y pone en condiciones de desventaja a muchos trabajadores” .

La presidenta Sheinbaum aclaró que la reforma no contempla a trabajadores sindicalizados ni a las Fuerzas Armadas, sino exclusivamente a altos mandos de confianza .

Excepciones y alcances

La mandataria ejemplificó que cuando ella se jubile, “considerando antigüedad, me retiraré con mi jubilación del ISSSTE y probablemente alcance máximo 30 mil pesos mensuales, que comparado con lo que ganan muchos mexicanos y mexicanas es una pensión muy digna” .

Sobre casos concretos, Sheinbaum confirmó que José Ángel Gurría, extitular de la Cancillería y exsecretario general de la OCDE, recibe una pensión de 120 mil pesos mensuales como exfuncionario de Nafin, y anunció que se revisará qué información puede hacerse pública sobre los beneficiarios de estas pensiones .

Conclusión

Mientras el Congreso de la Unión debate una reforma para limitar las pensiones de altos funcionarios, en Puebla los cuatro exrectores de la BUAP continúan percibiendo jubilaciones que superan ampliamente el salario de la rectora en funciones y las percepciones del propio Ejecutivo federal. El contraste con la pensión de 14 mil pesos que recibe un exrector interino evidencia las diferencias en el trato a quienes han ocupado la máxima titularidad de la universidad.

La discusión nacional plantea un escenario de posibles reformas a futuro, aunque en el caso de la BUAP, al ser una institución autónoma, cualquier modificación en sus regímenes de pensiones dependería de sus propias disposiciones internas y no necesariamente de la reforma constitucional federal, a menos que esta establezca criterios generales aplicables a todas las entidades públicas.