La Fórmula 1 ha anunciado de manera oficial la cancelación de los Grandes Premios de Bahréin y Arabia Saudita debido a la escalada del conflicto bélico entre Estados Unidos e Irán en la región. La decisión, tomada tras intensas reuniones con los organizadores locales y autoridades de seguridad, busca garantizar la integridad de las escuderías, pilotos y aficionados ante la inestabilidad política y militar en el Golfo Pérsico. Esta medida representa un golpe histórico para el calendario de 2026, dejando en incertidumbre cuándo podrá arrancar formalmente la máxima categoría del automovilismo mundial.

El paddock ha expresado su preocupación por la situación humanitaria y la seguridad de todo el personal logístico que ya se encontraba en la zona para las pruebas previas. Liberty Media y la FIA informaron que se encuentran monitoreando la situación minuto a minuto para evaluar posibles fechas de reprogramación o la sustitución de estas sedes por circuitos europeos o americanos. Mientras tanto, los equipos han comenzado las labores de evacuación de sus materiales en medio de un clima de máxima alerta internacional que ha paralizado no solo al deporte, sino a la economía global.