
Decenas de seguidores de Bad Bunny han comenzado a acampar desde el lunes 8 de diciembre frente al Estadio GNP Seguros, hasta dos días antes del inicio de su gira “Debí tirar más fotos” en la Ciudad de México. A pesar de las bajas temperaturas invernales, los fans han hecho fila organizándose en relevos y utilizando cobijas, casas de campaña y prendas abrigadoras para mantener su lugar.
El interés por los ocho conciertos programados en la capital mexicana ha motivado a aficionados de diversos estados del país a llegar con anticipación. Algunos de los primeros en organizar la fila fueron dos jóvenes de la Agrícola Oriental, quienes desde el lunes han coordinado turnos para evitar el agotamiento antes de los shows. Otras personas, como Yesi Pimentel e Itzel Antonel, viajaron desde Morelos tras percatarse de que ya había gente esperando.
“Yo soy fan y quería estar hasta adelante”, comentó Itzel, quien a pesar de tener boleto de General A prefiere asegurar un lugar cercano al escenario. Muchos han optado por alimentarse con opciones prácticas como sopas instantáneas y tacos durante la espera.

La logística de la fila incluye estrategias para descansar e incluso asearse sin perder el lugar. Gael y Miriam, llegados desde Guadalajara a las 2:00 de la madrugada del martes, alternan turnos con amigos para retirarse a su hospedaje. Leslie y Karla, también de Guadalajara y apoyadas por un familiar local, ocupan el segundo lugar en la fila.
El fenómeno responde en parte al diseño de la gira, que incluye dos escenarios: el principal, cerca de General A, y “La Casita”, ubicada en General B, una zona de menor costo. Esta disposición ha generado discusión entre algunos seguidores que adquirieron boletos más costosos con la expectativa de tener una vista privilegiada, mientras que otros con entradas de General B también podrán estar cerca del artista durante parte del concierto.
Mientras esperan, los fans capturan recuerdos fotográficos, ondean banderas de Puerto Rico —país de origen del cantante— y se preparan para vivir lo que muchos describen como un “baile inolvidable”.
