El presidente de Francia, Emmanuel Macron, anunció la construcción del portaaviones nuclear de nueva generación PA-NG, un proyecto estratégico que marcará una nueva etapa en la capacidad naval del país. La embarcación sustituirá al actual Charles de Gaulle y está diseñada para convertirse en uno de los portaaviones más grandes a nivel mundial, consolidando a Francia como una potencia marítima con capacidad de proyección global. Con esta decisión, el gobierno francés busca garantizar la continuidad operativa de su flota y responder a los nuevos retos del entorno geopolítico internacional.

El PA-NG contará con propulsión nuclear, lo que permitirá una mayor autonomía, resistencia operativa y despliegues prolongados sin necesidad de reabastecimiento frecuente. Esta característica mantiene a Francia como el único país, junto con Estados Unidos, en operar portaaviones de este tipo. La tecnología nuclear también ofrece ventajas estratégicas en términos de sostenibilidad operativa, capacidad de respuesta rápida y presencia constante en zonas de interés estratégico.

De acuerdo con los planes anunciados, el nuevo portaaviones estará preparado para operar aviones de combate de última generación, así como sistemas avanzados de vigilancia, defensa y mando. La nave será clave para misiones de disuasión, operaciones de seguridad marítima y participación en coaliciones internacionales. Además, permitirá a la Marina francesa mantener una presencia activa en distintos teatros navales, desde el Atlántico hasta el Indo-Pacífico.

El proyecto del PA-NG forma parte de un programa más amplio de modernización de las fuerzas armadas francesas, orientado a fortalecer la soberanía, la seguridad nacional y el papel de Francia dentro de la defensa europea. Autoridades señalaron que la construcción del nuevo portaaviones garantiza la continuidad del poder naval francés durante las próximas décadas y reafirma su capacidad de actuar de manera autónoma o coordinada con aliados en escenarios internacionales complejos.