
Francia aprobó la rehabilitación de las mujeres que fueron condenadas por abortar antes de que esta práctica fuera despenalizada, como parte de un reconocimiento histórico a la injusticia que enfrentaron al ser criminalizadas por ejercer un derecho que hoy es legal en el país. La medida busca reparar el daño moral y legal derivado de sentencias dictadas décadas atrás.
La nueva disposición permite la anulación de antecedentes penales y la restitución de derechos, en un acto con alcance simbólico y jurídico. Con ello, el Estado francés reconoce el contexto de criminalización y estigmatización al que fueron sometidas miles de mujeres durante años.
Autoridades señalaron que esta decisión representa un paso relevante en materia de justicia, memoria y derechos humanos, al tiempo que refrenda el compromiso del país con la igualdad y el respeto a los derechos fundamentales.
