
El Ministerio de Salud palestino actualizó este miércoles las cifras de la guerra, que dejan 72.117 muertos y 171.801 heridos en más de dos años de conflicto. Mientras tanto, unos 8.000 cuerpos continúan bajo los escombros y emerge una crisis sanitaria sin precedentes.
Jerusalén ocupada – La guerra en la Franja de Gaza ha alcanzado una nueva y trágica cifra: más de 243.000 palestinos han muerto o resultado heridos desde el inicio de la ofensiva israelí el 7 de octubre de 2023, según informó este miércoles el Ministerio de Salud palestino .
El último balance oficial, recogido por la agencia SANA, precisa que el número de fallecidos asciende a 72.117, mientras que los heridos suman 171.801, en lo que las autoridades sanitarias califican como “una guerra de exterminio contra la población del enclave costero” .
Víctimas tras el alto el fuego
A pesar de la entrada en vigor de un acuerdo de alto el fuego el pasado 10 de octubre, la violencia no cesa por completo. En las últimas 24 horas se reportó un muerto y tres heridos, lo que eleva a 633 la cifra de víctimas mortales desde el cese al fuego y a 1.703 el total de heridos en ese mismo período .
Un promedio de cinco palestinos han muerto diariamente desde entonces, según ha documentado el Centro de Derechos Humanos de Gaza, lo que evidencia la fragilidad de la tregua y las continuas violaciones del acuerdo por parte de las fuerzas israelíes .
Cuerpos bajo los escombros
Una de las tragedias silenciosas de esta guerra es la imposibilidad de recuperar a miles de víctimas que permanecen sepultadas bajo los edificios destruidos. Según estimaciones oficiales, alrededor de 9.500 palestinos continúan desaparecidos bajo los escombros, mientras que hasta ahora se han recuperado 753 cadáveres desde el inicio del alto el fuego .
La Defensa Civil de Gaza lanzó el pasado 15 de febrero una campaña titulada “Dignificando a los Mártires” para recuperar los cuerpos, comenzando por el edificio de la familia Abu Naser en Beit Lahia, bombardeado por Israel el 29 de octubre de 2024 . En ese ataque murieron aproximadamente 200 personas que se refugiaban en una vivienda familiar de cinco plantas .
Los equipos de rescate trabajan con escasa maquinaria y en condiciones extremadamente peligrosas. La falta de bulldozers y equipos pesados, sumada a la escasez de combustible que amenaza con inmovilizar los vehículos de emergencia, ha limitado severamente las operaciones de recuperación .
El Ministerio subrayó que numerosas víctimas permanecen bajo los edificios destruidos y en las calles, debido a la imposibilidad de que ambulancias y equipos de la defensa civil accedan a varias zonas afectadas por los bombardeos y la devastación .
Emergencia sanitaria y enfermedades infecciosas
Mientras los rescates continúan, la población gazatí enfrenta una crisis sanitaria de proporciones catastróficas. El Centro de Derechos Humanos de Gaza documentó más de 2.142.000 casos de enfermedades infecciosas, incluyendo infecciones respiratorias agudas, enfermedades de la piel y hepatitis, en un entorno que carece incluso de las herramientas de diagnóstico y tratamiento más básicas .
Diversos medios internacionales han reportado además el brote de un virus no identificado que causa fiebre alta, tos persistente, dificultad para respirar y neumonía . El director del hospital Al-Shifa, Mohammed Abu Salmiya, declaró que “casi todos los hogares tienen a alguien infectado” y que la limitada capacidad de pruebas diagnósticas impide identificar con precisión el agente causante .
El Dr. Ahmed Muhanna, del hospital Al-Awda, explicó que se ha observado “un aumento generalizado de infecciones, particularmente entre niños” . El debilitamiento del sistema inmunológico debido a la desnutrición, la falta de vacunas y las condiciones insalubres en los campamentos de desplazados ha creado un escenario donde enfermedades rutinarias resultan fatales .
Expertos en salud pública han acuñado el término “síndrome de la tienda húmeda” para describir las condiciones de vida generadas por el genocidio que favorecen la propagación de enfermedades, en un contexto donde se han registrado al menos diez muertes infantiles por hipotermia durante el invierno .
Colapso del sistema de salud
El sistema sanitario gazatí ha sido “deliberada y metódicamente destruido”, según denunció el portavoz del Ministerio de Salud local. Aproximadamente el 70% de los laboratorios médicos han cesado sus operaciones, mientras que la escasez de medicamentos y suministros esenciales ha alcanzado niveles sin precedentes .
El Ministerio de Salud confirmó que el 46% de los medicamentos esenciales y el 66% de los suministros médicos están completamente agotados, además del 84% de los materiales de laboratorio y los suministros de los bancos de sangre . Los servicios de oncología, hematología, cirugía, cuidados intensivos y atención primaria se encuentran entre los más afectados.
Las organizaciones humanitarias han reiterado el llamado urgente a permitir el ingreso irrestricto de ayuda médica y equipos de rescate, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación una crisis que no parece tener fin.
