El gobierno del presidente Donald Trump ordenó la pausa de los arrendamientos federales correspondientes a cinco grandes proyectos de energía eólica marina que actualmente se encuentran en distintas fases de construcción en Estados Unidos. La decisión fue confirmada por el secretario del Interior, Doug Burgum, y se enmarca en una revisión más amplia de la política energética y de los permisos otorgados para el uso de aguas federales.

De acuerdo con autoridades del Departamento del Interior, la medida busca analizar los alcances regulatorios, económicos y ambientales de estos proyectos, principalmente ubicados en la costa este del país. La revisión contempla contratos de arrendamiento, autorizaciones ambientales y compromisos adquiridos con empresas desarrolladoras del sector energético.

La pausa genera incertidumbre entre inversionistas y compañías involucradas, que ya habían destinado recursos significativos a infraestructura, estudios técnicos y cadenas de suministro. Algunos de los proyectos contemplaban aportar energía a millones de hogares y fortalecer economías locales mediante la creación de empleos en puertos, construcción naval y servicios asociados.

La decisión se suma a otras acciones impulsadas por la administración Trump orientadas a priorizar fuentes energéticas tradicionales y replantear el papel de las energías renovables dentro de la matriz nacional. Hasta el momento, no se ha informado un plazo para concluir la revisión ni si los arrendamientos serán reactivados o cancelados de manera definitiva.