
Tigres tomó la delantera en la gran final tras quedarse con la victoria por la mínima diferencia, resultado que refleja un duelo intenso y estratégico. El equipo regiomontano logró imponer su ritmo durante los momentos clave del encuentro, administrando el balón y aprovechando la ocasión que les permitió adelantarse en el marcador.
La solidez defensiva de los felinos también fue determinante, ya que frenaron los intentos de reacción del Toluca y evitaron que el rival encontrara espacios para generar peligro. Con ello, Tigres cerró un partido controlado y encaminó la serie a su favor.
Con esta ventaja, el equipo llegará al Infierno con un gol arriba y un margen emocional importante. Sin embargo, la última palabra se dirá en el Nemesio Diez, un escenario donde el Toluca suele crecerse y donde se espera un choque de máxima intensidad.
El duelo de vuelta promete un ambiente cargado de presión, entrega y dramatismo, con ambas escuadras obligadas a mostrar su mejor versión para levantar el título.
