Agentes del Departamento de Seguridad Pública de Texas descubrieron a los individuos, originarios de cinco países, durante un control de tráfico rutinario. El conductor fue arrestado y enfrenta cargos por tráfico de personas.

Agentes del Departamento de Seguridad Pública de Texas (DPS) descubrieron a 23 migrantes escondidos en la cabina de descanso de un camión de carga durante un control de tráfico realizado el pasado viernes 28 de noviembre en el condado de La Salle, al norte de Laredo. Los individuos, ciudadanos de Nicaragua, Guatemala, El Salvador, Honduras y México, fueron puestos bajo custodia de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos.

El operativo se llevó a cabo en el marco de la “Operación Estrella Solitaria”, una iniciativa lanzada en 2021 por el gobernador de Texas, Greg Abbott, para reforzar la seguridad fronteriza. Los agentes se percataron inicialmente del camión porque circulaba por el arcén de la carretera interestatal. Al realizar la inspección, descubrieron que el conductor, identificado como John David Amaya, de 24 años y residente de Laredo, manejaba sin poseer la licencia de conducir comercial (CDL) requerida.

Con la asistencia de un perro policía, los oficiales procedieron a registrar el vehículo, lo que condujo al hallazgo de los 23 migrantes ocultos en el compartimento de descanso de la cabina. Tras su detención, Amaya fue arrestado y acusado formalmente con 23 cargos de tráfico de personas, un delito grave a nivel estatal en Texas. Bajo una ley firmada por el gobernador Abbott en 2023, una condena por este delito conlleva una sentencia mínima obligatoria de 10 años de prisión.

Este incidente se produce en un contexto de estrictas políticas migratorias y una agresiva campaña de deportaciones por parte del gobierno del presidente Donald Trump. La “Operación Estrella Solitaria” ha sido una pieza central de la estrategia de Texas para disuadir la migración irregular, desplegando recursos estatales adicionales y realizando controles viales intensivos cerca de la frontera.

El caso destaca los riesgos extremos que asumen los migrantes durante su travesía, así como los esfuerzos continuos de las autoridades texanas por interceptar y procesar a quienes participan en el tráfico ilegal de personas. Los migrantes detenidos fueron procesados según los protocolos federales de inmigración vigentes.