El Club Puebla atraviesa un nuevo episodio de inestabilidad tras confirmarse la salida de Hernán Cristante como director técnico, apenas unos meses después de haber asumido el cargo. La institución poblana oficializó la decisión a través de un comunicado en el que agradeció el trabajo del estratega argentino y de su cuerpo técnico, sin detallar las causas específicas de la separación.

Con esta salida, el equipo camotero se prepara para buscar a su séptimo entrenador desde 2023, una cifra que refleja la falta de continuidad y consolidación en su proyecto deportivo. En los últimos torneos, el conjunto ha enfrentado altibajos en resultados, cambios constantes de plantilla y dificultades para mantener una identidad futbolística estable.

Fuentes cercanas al club señalan que la directiva ya analiza varias opciones nacionales y extranjeras para asumir la dirección técnica, con la intención de iniciar una etapa de reconstrucción que permita mejorar el desempeño en la Liga MX. Se espera que el nuevo timonel sea anunciado en los próximos días, antes del inicio de la pretemporada.

Mientras tanto, la afición poblana ha expresado su preocupación por la falta de un proyecto sólido y a largo plazo, recordando que los constantes cambios en el banquillo han afectado el rendimiento colectivo y la confianza del equipo.

A pesar del panorama incierto, el Club Puebla mantiene el objetivo de retomar su competitividad y recuperar el protagonismo que lo caracterizó en temporadas anteriores, apostando por un modelo deportivo más estable que le permita avanzar hacia una nueva etapa de crecimiento.