
A menos de un año de que concluya el mandato de António Guterres —el 31 de diciembre de 2026—, la organización Human Rights Watch (HRW) ha instado a los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a elegir a un secretario general “valiente”, que coloque los derechos humanos en el centro de la agenda multilateral y esté dispuesto a enfrentar a las grandes potencias para defender a las víctimas de abusos [fuente original del usuario].
El comunicado de HRW se produce en un contexto que la organización describe como de “ataques sin precedentes contra el sistema internacional de derechos humanos y contra la propia arquitectura de Naciones Unidas”. La sucesión de Guterres —quien cumplirá dos mandatos consecutivos de cinco años— abre un proceso crítico para el futuro del multilateralismo, en un escenario de creciente polarización geopolítica, crisis de financiamiento y cuestionamientos a la legitimidad del organismo desde diversas potencias.
El perfil del líder que HRW demanda
De acuerdo con el pronunciamiento de HRW, el próximo secretario general debe ser una figura con “probada capacidad de liderazgo y gestión, amplia experiencia en relaciones internacionales y sólidas habilidades diplomáticas”, pero también con la determinación política para “enfrentarse” a los miembros permanentes del Consejo de Seguridad cuando estos vulneren los derechos fundamentales.
HRW advierte que el proceso de selección —que otorga poder de veto a Estados Unidos, China, Rusia, Francia y Reino Unido— puede “dificultar la elección de una figura firmemente comprometida con la defensa de los derechos fundamentales”. La organización acusó a China y Rusia de “intentar durante años debilitar y reducir la financiación del pilar de derechos humanos de la ONU”, y criticó a Estados Unidos por haber “recortado y retirado fondos a decenas de programas de derechos humanos y asistencia humanitaria”, así como por acumular miles de millones de dólares en cuotas impagadas que han contribuido a la actual crisis financiera del organismo.
Asimismo, el comunicado expresó preocupación por la iniciativa del presidente estadounidense, Donald Trump, de impulsar una “Junta de Paz” paralela al Consejo de Seguridad, a la que invitó a líderes calificados por HRW como “abusadores reincidentes de derechos humanos”, entre ellos los presidentes de Rusia, Vladímir Putin, y de Bielorrusia, Alexander Lukashenko; el primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu —todos con órdenes de arresto vigentes de la Corte Penal Internacional—, así como dirigentes de Hungría y Arabia Saudí.
El proceso de selección: plazos, reglas y candidatos
La Asamblea General y el Consejo de Seguridad iniciaron formalmente el proceso de selección mediante una carta conjunta emitida en noviembre de 2025. Los Estados miembros tienen hasta el 1 de abril de 2026para presentar sus candidaturas. Los diálogos interactivos con los aspirantes se realizarán durante la semana del 20 de abril, y se prevé que el Consejo de Seguridad recomiende un candidato ante la Asamblea General antes de finales de 2026 .
La elección se rige por una regla no escrita de rotación regional que indica que, tras el europeo Guterres, el turno corresponde a América Latina y el Caribe. La región solo ha ocupado la Secretaría General en una ocasión en 80 años: con el peruano Javier Pérez de Cuéllar (1982-1991) .
Adicionalmente, existe una presión histórica —respaldada por la Asamblea General— para que, por primera vez, una mujer asuma la máxima jefatura del organismo. Ninguna mujer ha ocupado el cargo desde la fundación de la ONU en 1945 .
Candidaturas formalmente presentadas
Hasta el momento, tres candidaturas han sido oficialmente registradas ante Naciones Unidas, todas ellas pertenecientes al Grupo Regional de América Latina y el Caribe:
- Michelle Bachelet (Chile). Expresidenta de Chile (2006-2010 y 2014-2018), primera directora ejecutiva de ONU Mujeres (2010-2013) y Alta Comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (2018-2022). Su candidatura fue presentada el 2 de febrero de 2026 por los gobiernos de Chile, Brasil y México. El presidente chileno Gabriel Boric destacó que Bachelet “encarna los valores de las Naciones Unidas” y que su postulación “expresa una esperanza compartida: que América Latina y el Caribe hagan oír su voz en la construcción de soluciones colectivas” .Sin embargo, su candidatura enfrenta resistencias. Medios internacionales han señalado que, durante su gestión como Alta Comisionada, Bachelet fue una “frecuente crítica del Estado judío” y autorizó la publicación de una lista negra de empresas que operan en asentamientos israelíes en Cisjordania, lo que llevó a Israel a romper relaciones con su oficina en 2020. Esta postura podría generar objeciones por parte de Estados Unidos en el Consejo de Seguridad .
- Rafael Grossi (Argentina). Actual director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) desde diciembre de 2019, cargo para el que fue reelegido en 2023. Diplomático de carrera con más de 40 años de trayectoria, Grossi ha sido protagonista en las negociaciones con Rusia y Ucrania para evitar un accidente nuclear en la central de Zaporiyia, así como en los intentos de inspección de las instalaciones nucleares de Irán, lo que le valió amenazas de muerte por parte de Teherán. Su candidatura fue oficializada por el canciller argentino Pablo Quirno en diciembre de 2025, con el respaldo del presidente Javier Milei .Grossi ha declarado que “necesitamos una ONU que funcione” y que “la ausencia de las Naciones Unidas” en los conflictos actuales es “una carencia que debemos revertir”. Su perfil técnico y su alta aceptabilidad entre los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad —particularmente por su gestión en el OIEA en escenarios críticos— son sus principales activos. No obstante, le juegan en contra el hecho de ser hombre —en un proceso con fuerte presión de género— y las críticas del presidente Milei hacia la ONU, a la que ha acusado de “imponer una agenda ideológica” .
- Ivonne Baki (Ecuador / Líbano).Diplomática ecuatoriana de ascendencia libanesa, su candidatura fue presentada por el Líbano. Fue embajadora de Ecuador en Estados Unidos, cónsul en Beirut y Boston, ministra de Comercio Exterior y candidata presidencial. Participó en las negociaciones del Tratado de Libre Comercio entre Ecuador y Estados Unidos, el proceso de paz con Perú y la Iniciativa Yasuní-ITT. Baki mantiene una relación cercana con el presidente Donald Trump —a quien conoce desde que era propietario de Miss Universo— y ha asegurado contar con el respaldo extraoficial de Estados Unidos. “Es el momento de un cambio. Necesitamos un nuevo orden en el mundo. Necesitamos una nueva ONU”, declaró recientemente .
Candidaturas anunciadas o especuladas
Además de las candidaturas formalizadas, existen al menos otras cinco figuras que han sido anunciadas por sus gobiernos o que suenan con fuerza en el ámbito diplomático:
- Rebeca Grynspan (Costa Rica).Economista, exvicepresidenta de Costa Rica (1994-1998) y actual secretaria general de la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD), siendo la primera mujer en ocupar ese cargo. Fue secretaria general de la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB) de 2014 a 2021. Su candidatura fue anunciada por Costa Rica en octubre de 2025 y se espera su inscripción formal en los próximos días. Grynspan jugó un papel decisivo en los Acuerdos de Estambul —incluida la Iniciativa del Grano del Mar Negro—, que permitieron la exportación de más de 33 millones de toneladas de cereales y redujeron los precios mundiales de los alimentos en un 23% .
- David Choquehuanca (Bolivia).Vicepresidente de Bolivia desde 2020 y excanciller. Fue el primer candidato en ser anunciado formalmente, en abril de 2025. Sin embargo, su candidatura no ha recibido respaldos significativos más allá del gobierno boliviano y no ha sido inscrita formalmente ante la ONU .
- María Fernanda Espinosa (Ecuador).Expresidenta de la Asamblea General de las Naciones Unidas (2018-2019) —la cuarta mujer en ocupar ese cargo— y excanciller de Ecuador. Su nombre ha sido mencionado reiteradamente como una potencial candidata, aunque no ha sido oficializado por su gobierno .
- Mia Mottley (Barbados). Primera ministra de Barbados desde 2018, primera mujer en ocupar el cargo. Es reconocida por su liderazgo global en la lucha contra el cambio climático y recibió el Premio Campeones de la Tierra del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA) en 2021. Su nombre ha sido impulsado por diversos sectores diplomáticos como una candidatura del Caribe .
- Alicia Bárcena (México). Exsecretaria ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) (2008-2022), excanciller de México (2023-2024) y actual secretaria de Medio Ambiente y Recursos Naturales. Su nombre sonó con fuerza, pero tras el respaldo de México a la candidatura de Bachelet, su postulación quedó descartada .
Otras figuras que han sido mencionadas en medios especializados incluyen a la neozelandesa Jacinda Ardern, el alemán Achim Steiner (administrador del PNUD), la búlgara Kristalina Georgieva (directora del FMI), la nigeriana Amina J. Mohammed(vicesecretaria general de la ONU) y el serbio Vuk Jeremić .
Los desafíos del proceso: veto, financiamiento y legitimidad
HRW advirtió que el poder de veto de los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad constituye el principal obstáculo para una elección basada exclusivamente en el mérito y el compromiso con los derechos humanos. La organización recordó que, en 2016, la candidatura de Bachelet para la Alta Comisionaduría enfrentó una intensa oposición por parte de la administración Trump, que intentó sin éxito descarrilar su nombramiento .
Paralelamente, la crisis financiera de la ONU —agravada por los recortes y las cuotas impagadas de Estados Unidos— ha limitado severamente la capacidad operativa de las agencias de derechos humanos y desarrollo. HRW subrayó que, aunque Washington anunció recientemente un primer pago para reducir sus atrasos, “sus decisiones han afectado gravemente la capacidad de la ONU para llevar a cabo su labor”.
En este escenario, la organización instó a los Estados miembros a “presentar un grupo diverso de aspirantes, especialmente mujeres, para garantizar un proceso competitivo y transparente que sitúe al frente de la ONU a una figura excepcional y comprometida con la rendición de cuentas” .
Lo que sigue
La Asamblea General ha fijado el 1 de abrilcomo fecha límite para la recepción de candidaturas. Los diálogos interactivos con los aspirantes se realizarán en la semana del 20 de abril. Se espera que el Consejo de Seguridad emita su recomendación entre septiembre y octubre, y que la Asamblea General apruebe el nombramiento por mayoría —sin posibilidad de veto— antes de que concluya 2026 .
El sucesor o sucesora de António Guterres asumirá el cargo el 1 de enero de 2027 para un mandato de cinco años, con posibilidad de reelección.
