
El contrabando de combustibles, conocido como huachicol fiscal, ha generado pérdidas al erario mexicano por 600 mil millones de pesos, de acuerdo con información de la procuradora Fiscal de la Federación, Grisel Galeano García. De esa cantidad, 16 mil millones ya están siendo investigados y están en proceso de denuncia ante las autoridades correspondientes.
Este ilícito consiste en la importación y comercialización de gasolinas disfrazadas como otros productos para evadir impuestos, lo que lo vincula directamente con redes de delincuencia organizada. Las investigaciones son complejas y pueden extenderse por más de un año, involucrando a agentes aduanales que colaboran en los esquemas ilícitos, aunque muchos aún no enfrentan procesos judiciales.
El impacto financiero del huachicol fiscal afecta a distintos sectores, ya que reduce los recursos destinados a servicios públicos como educación, salud y seguridad. Las autoridades continúan trabajando en estrategias de prevención, monitoreo y aplicación de sanciones para mitigar este delito y proteger los ingresos públicos, buscando frenar la corrupción y fortalecer el cumplimiento de la ley.
