Empresas en Puebla han decidido frenar nuevas contrataciones durante 2026, ante la combinación de la guerra arancelaria internacional y los niveles de inseguridad en la región. Esta medida refleja la cautela del sector privado frente a un panorama económico incierto y los riesgos que enfrentan las operaciones de sus negocios en el estado.

Sectores como automotriz, manufactura y turismo serán los más afectados, ya que las compañías priorizarán mantener la plantilla actual en lugar de expandirla. Los especialistas señalan que la reducción en la incorporación de personal puede tener efectos negativos en la productividad y el crecimiento empresarial, especialmente en industrias clave para la economía local.

Autoridades y analistas advierten que esta tendencia podría impactar la generación de empleo formal en Puebla durante el próximo año. Se espera que empresas y gobierno busquen estrategias para mitigar los efectos y fomentar la inversión y el empleo, con el objetivo de mantener la estabilidad económica y social en la región.