Diversos incendios en zonas rurales del estado de Puebla han requerido la intervención de brigadas forestales, bomberos y cuerpos de emergencia, quienes han trabajado durante las últimas horas para controlar conflagraciones que se registraron en comunidades como San Andrés Azumiatla, Xochimilco y Chachapa, entre otras áreas. Las llamas se propagaron principalmente en terrenos con pastizales secos y maleza, condiciones que favorecieron el avance del fuego en espacios abiertos y de difícil acceso. La respuesta coordinada entre instancias municipales y estatales buscó evitar que las llamas alcanzaran zonas habitadas o parcelas de cultivo cercanas.

Las brigadas especializadas emplearon distintos métodos para contener los incendios, incluyendo la creación de líneas de contención, el uso de agua desde motobombas y la remoción manual de vegetación, con el objetivo de frenar el avance del fuego. Las labores se vieron complejizadas por factores climáticos como el viento y las bajas humedades, que dificultaron las maniobras iniciales e incrementaron la necesidad de refuerzos en varios puntos. Las autoridades informaron que se mantuvo comunicación permanente con los comités municipales de protección civil para ajustar estrategias de respuesta.

Hasta ahora no se han reportado heridos graves ni pérdidas humanas, aunque sí se confirmó afectación en superficies de pastizales, zonas boscosas y campos agrícolas de las comunidades mencionadas. El personal de emergencia continuó con la supervisión en las áreas donde se lograron controlar los focos, realizando trabajos de enfriamiento de puntos calientes y recabando información para verificar que no exista el riesgo de que el fuego se reactive. Las labores de vigilancia se extenderán mientras persistan condiciones que puedan favorecer nuevos brotes.

Las autoridades reiteraron su llamado a la población para que extremen precauciones en temporadas de clima seco, especialmente en zonas rurales donde la vegetación puede convertirse en material inflamable. Se pidió evitar la quema de residuos, la realización de fuegos o cualquier actividad que pueda generar chispas o brasas sin supervisión adecuada. Asimismo, se instó a reportar a los servicios de emergencia cualquier presencia de humo o fuego, de manera que se garantice una respuesta oportuna y eficiente para proteger tanto a las comunidades como al entorno natural de la región.