La reforestación en México alcanzó niveles mínimos históricos durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, mientras los incendios forestales aumentaron en capacidad destructiva, según el Anexo Estadístico del Primer Informe de Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum. Entre 2019 y 2024 se reforestaron 209 mil hectáreas, una caída de 631% respecto al millón 100 mil hectáreas del sexenio de Enrique Peña Nieto, y apenas una décima parte de las 2.2 millones de hectáreas reforestadas durante Felipe Calderón.

La superficie promedio afectada por incendio se disparó: de 23.2 hectáreas por incendio en 2015, pasó a 208.9 hectáreas en 2024. José Sarukhán Kermez, exrector de la UNAM y experto en biodiversidad, afirma que “la depauperación económica y de otros tipos en el sector ambiental desde hace seis años ha tenido consecuencias graves, y los que vienen difícilmente serán mejores”.

Los nuevos esquemas de reforestación multianual —de tres a cinco años— aún no reflejan resultados significativos. Hasta junio de 2025 se han reforestado apenas 21 mil 500 hectáreas, muy por debajo de los picos de 2011 y 2008. Los programas con fines comerciales también cayeron: solo 24 mil 400 hectáreas, frente a 107 mil en Peña Nieto y 171 mil en Calderón.

El programa Sembrando Vida, creado para combinar desarrollo rural y reforestación, no alcanzó su potencial ecológico. Sarukhán recuerda que presentó un plan a la Secretaría del Bienestar para mejorar su enfoque ambiental, pero “nos escucharon y jamás nos volvieron a convocar”. Entre 2001 y 2006 se sembraron 210 millones de plantas al año, y en el sexenio de López Obrador la cifra cayó a 13.5 millones anuales, un mínimo histórico.

“Estas pérdidas de recursos naturales y los proyectos mal planeados se deben a una sola razón: no se ha dado importancia al sector ambiental, porque no genera clientelas políticas”, advierte Sarukhán, quien también subraya que la Conafor, institución clave para la protección forestal, no ha contado con los recursos necesarios para cumplir su misión.