
Alimentos, bebidas y servicios educativos presionan el Índice Nacional de Precios al Consumidor; Banxico mantiene tasa de interés en 7% ante incertidumbre inflacionaria
La inflación en México continúa su tendencia alcista. Durante la primera quincena de febrero, el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) se ubicó en 3.92 por ciento anual, acumulando así tres quincenas consecutivas de incrementos, de acuerdo con datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) .
Este nivel representa el más alto desde la segunda quincena de noviembre del año pasado, cuando la inflación alcanzó una tasa de 3.99 por ciento, lo que confirma una reversión en la tendencia descendente que se había observado durante gran parte de 2025 .
Alimentos y colegiaturas, los principales impulsores
El repunte inflacionario responde principalmente al encarecimiento de rubros esenciales para los hogares mexicanos. El componente de alimentos, bebidas y tabaco registró un incremento anual de 6.28 por ciento, impactado desde el inicio del año por la actualización del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) que afecta productos como refrescos, jugos, bebidas energizantes y cigarros .
Otro factor que presionó el índice general fue el aumento en servicios educativos, que repuntó 6.05 por ciento anual debido al pago de colegiaturas correspondiente al inicio del ciclo escolar. Asimismo, las frutas y verduras registraron un incremento de 5.61 por ciento en comparación con el mismo periodo del año anterior .
De acuerdo con el Inegi, el encarecimiento de bienes y servicios fue particularmente notorio en entidades como Veracruz, Nayarit, Puebla, Michoacán y Guanajuato, donde la inflación se ubicó por encima del promedio nacional .
Inflación dentro del objetivo, pero con señales de alerta
Pese al repunte, la inflación general se mantiene dentro del rango objetivo del Banco de México (Banxico), establecido entre 2 y 4 por ciento. Sin embargo, las autoridades monetarias observan con cautela la evolución de los precios ante la persistencia de presiones en diversos componentes del índice .
El comportamiento de la inflación subyacente, que elimina los productos de alta volatilidad y es el principal referente para las decisiones de política monetaria, también mostró señales mixtas. Durante la primera quincena de febrero, este indicador se ubicó en 3.65 por ciento anual, ligeramente por debajo de la quincena anterior, aunque con presiones en el rubro de servicios, que avanzó 4.88 por ciento .
Banxico mantiene tasa de interés en 7%
A inicios de febrero, la Junta de Gobierno del Banco de México decidió por unanimidad mantener la tasa de interés de referencia en un nivel de 7 por ciento, pausando así casi un año y medio de recortes consecutivos que habían llevado la tasa desde máximos históricos hasta su nivel actual .
La decisión respondió a la necesidad de evaluar con mayor precisión el comportamiento futuro de la inflación, cuya convergencia sostenida a la meta de 3 por ciento ahora se prevé hasta el segundo trimestre de 2027, de acuerdo con las proyecciones actualizadas del banco central .
En su comunicado, Banxico señaló que “el balance de riesgos respecto de la trayectoria prevista para la inflación en el horizonte de pronóstico se mantiene sesgado al alza”, lo que justifica una postura de cautela en la conducción de la política monetaria .
Alertas desde el interior del banco central
Las decisiones de Banxico no han estado exentas de debate. En la última minuta de política monetaria, el subgobernador Jonathan Heath expresó su preocupación por la trayectoria que podría seguir el indicador en los próximos meses.
Heath advirtió que el balance de riesgos para la inflación se mantiene claramente sesgado al alza e incluso señaló que las previsiones del propio instituto central podrían estar subestimando las presiones inflacionarias actuales. En su opinión, el pronóstico del banco central se ubica por debajo de las expectativas del mercado, lo que refleja un panorama más adverso para el comportamiento de los precios .
El subgobernador también alertó sobre factores que han incrementado la incertidumbre, como los ajustes fiscales implementados a inicios de año y el deterioro observado en la dinámica inflacionaria durante 2025. Estos elementos, señaló, han obligado al banco central a actuar con mayor cautela en sus decisiones de política monetaria .
Perspectivas para los próximos meses
Analistas del sector privado consultados por Citibanamex anticipan que la inflación podría mantener presiones durante el primer semestre del año, especialmente por el efecto rezagado de los ajustes fiscales y la posible volatilidad en los precios de materias primas a nivel internacional .
No obstante, algunos especialistas consideran que la inflación subyacente podría comenzar a moderarse hacia mediados de año, lo que eventualmente abriría la puerta a nuevos recortes en la tasa de interés durante la segunda mitad de 2026 .
Por lo pronto, los consumidores mexicanos deberán enfrentar un entorno de precios elevados, especialmente en rubros sensibles como alimentos y servicios educativos, que continuarán presionando el costo de la vida en los próximos meses .
El Banco de México, por su parte, mantendrá una postura vigilante y no dudará en ajustar su política monetaria si las condiciones inflacionarias así lo requieren, priorizando la convergencia ordenada y sostenida de la inflación hacia su meta del 3%.
