El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, enfrenta una queja formal ante el comité de ética del organismo rector del fútbol mundial por presuntamente violar el principio de neutralidad política, tras otorgar un llamado “Premio de la Paz de la FIFA” al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una transmisión en vivo.

La organización no gubernamental FairSquare, con sede en Londres, presentó este martes una solicitud de investigación por considerar que las acciones de Infantino constituyen una transgresión al deber estatutario de la FIFA de mantenerse políticamente neutral. La queja, de ocho páginas, argumenta que la entrega de un reconocimiento de esta naturaleza a un líder político en funciones representa una clara violación de dicho principio.

El código de ética de la FIFA establece sanciones de hasta dos años de suspensión de actividades relacionadas con el fútbol por infringir la obligación de neutralidad, aunque aún no se ha determinado si el caso procederá formalmente. Hasta el momento, la FIFA se ha limitado a señalar que su comité de ética no comenta sobre posibles investigaciones en curso y no ha confirmado la recepción de la denuncia.

El episodio ocurrió durante el evento público del sorteo de la Copa Mundial 2026, realizado el pasado viernes en Washington D.C., donde Infantino hizo entrega del premio a Trump. Posteriormente, el presidente de la FIFA ha manifestado en diversas ocasiones su apoyo público a las políticas del expresidente estadounidense, incluso sugiriendo en fechas recientes que merecía recibir el Premio Nobel de la Paz.

Algunos analistas del deporte han cuestionado la independencia del actual comité de ética de la FIFA en comparación con los organismos que actuaron hace una década, cuando el entonces presidente Joseph Blatter fue destituido del cargo por irregularidades.

Este caso se enmarca en un contexto de estrecha colaboración entre la FIFA y el gobierno de Estados Unidos de cara a la organización de la Copa Mundial 2026, que será co-sede por Canadá, México y el país norteamericano, y de la que se espera generen ingresos superiores a los 10 mil millones de dólares para la federación.

FairSquare tiene antecedentes de presentar quejas ante la FIFA, incluyendo temas relacionados con los derechos humanos en Arabia Saudita —sede del Mundial 2034—, el patrocinio de la empresa Aramco, y la participación de equipos de asentamientos israelíes en competiciones futbolísticas.