
En los últimos cinco años, las islas de calor en Puebla capital se han triplicado, transformando al Centro Histórico, La Paz y Analco en zonas de riesgo térmico. Aunque los termómetros marcan entre 25 y 26°C, la sensación térmica en estas áreas puede superar los 31°C debido a la acumulación de calor en calles, edificios y pavimentos.
Este fenómeno se atribuye a la urbanización desmedida, la falta de áreas verdes y el uso de materiales que retienen el calor. Proyectos como el CIS, Angelópolis y la intervención en el Jardín del Carmen han agravado el problema por el derribo de árboles y la sustitución de espacios naturales por superficies impermeables.
Las autoridades locales y expertos en climatología instan a implementar medidas como la reforestación, la modificación de materiales urbanos y la creación de espacios verdes para mitigar los efectos de las islas de calor y proteger la salud de la población.
