
El líder norcoreano, Kim Jong-un, partió este lunes en un viaje de aproximadamente un día en su tren blindado rumbo a Beijing, informó la agencia surcoreana Yonhap.
La visita se realiza por invitación del presidente chino, Xi Jinping, para asistir al desfile militar que conmemora el final de la Segunda Guerra Mundial y la rendición de Japón.
Se espera que Kim, que tardará entre 20 y 24 horas en llegar, se estrene en el escenario diplomático multilateral, donde se reunirá con Xi y coincidirá con el presidente ruso, Vladimir Putin. Entre los líderes de 26 países invitados, será la primera vez desde 2011 que Kim participa en un evento internacional de este tipo, y la primera presencia de un líder norcoreano en Beijing desde que su abuelo, Kim Il-sung, asistiera a un desfile en 1959.
La visita podría sentar las bases para una reunión histórica a tres bandas entre Kim, Xi y Putin, enviando un potente mensaje político frente a Estados Unidos. Los lazos entre Pekín y Pionyang se habían deteriorado recientemente, mientras que Corea del Norte ha fortalecido su cooperación con Moscú, incluyendo un acuerdo de asistencia militar mutua.
Para Kim, esta cita también representa una oportunidad de regresar al escenario internacional tras el aislamiento por la pandemia y su último viaje al extranjero en septiembre de 2023 a Rusia.
