La Iglesia Católica en México condenó públicamente las declaraciones del Padre Pistolas, quien emitió amenazas en contra de la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo. La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) calificó las expresiones del sacerdote como “inaceptables” y contrarias a los principios del Evangelio, subrayando que ningún tipo de violencia, ya sea verbal o física, puede ser justificada dentro de la vida pastoral.

En un comunicado, la CEM hizo un llamado al diálogo, la prudencia y el respeto, instando a los ministros de culto a actuar con responsabilidad y a ser auténticos promotores de paz en sus comunidades.

El caso del polémico párroco michoacano, conocido por sus declaraciones controvertidas, ha generado una nueva ola de críticas tanto de la comunidad religiosa como de autoridades locales. La Iglesia reiteró que continuará vigilando la conducta de sus miembros para preservar su compromiso con los valores de reconciliación, convivencia y servicio.