
LaLiga determinará este jueves si el Estadio de Vallecas se encuentra en condiciones adecuadas para albergar el partido entre el Rayo Vallecano y el Atlético de Madrid, programado para el domingo 15 de febrero. La decisión se produce después de que el encuentro ante el Real Oviedo fuera suspendido el pasado sábado debido al mal estado del césped, recientemente instalado. Inspectores de la patronal visitaron el recinto este lunes para evaluar si las labores de mejora realizadas en los últimos días son suficientes para garantizar la seguridad y el desarrollo normal del partido.
El estado del terreno de juego ha generado una fuerte polémica, luego de que los propios jugadores del Rayo Vallecano calificaran la cancha como una “vergüenza”. A través de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), la plantilla advirtió que las condiciones del césped, descritas como “barro”, representan un riesgo serio para su integridad física. Esta situación ha encendido las alarmas en LaLiga, que analiza si el estadio cumple con los estándares mínimos exigidos para la Primera División.
La crisis del césped también ha profundizado el conflicto entre los futbolistas y la directiva encabezada por Raúl Martín Presa. Los jugadores denuncian que las instalaciones del club están obsoletas y presentan deficiencias que van más allá del terreno de juego, como la falta de agua caliente y problemas de limpieza. En paralelo, el Real Oviedo solicitó formalmente que se le otorguen los tres puntos del partido suspendido, argumentando negligencia por parte del club local. En caso de que LaLiga no otorgue el visto bueno este jueves, el duelo ante el Atlético de Madrid podría disputarse en otra sede o ser reprogramado.
