
Las fuertes lluvias que han afectado a Huauchinango han provocado que diversos planteles educativos queden sin las condiciones necesarias para impartir clases presenciales. Como consecuencia, los estudiantes llevan 17 días realizando actividades a distancia, situación que ha generado preocupación entre padres de familia, docentes y autoridades educativas. La contingencia ha afectado tanto a escuelas primarias como secundarias, interrumpiendo el ritmo normal de aprendizaje y la dinámica escolar.
La Secretaría de Educación del estado informó que se encuentra trabajando en la rehabilitación de aulas y espacios educativos dañados, así como en la implementación de estrategias para asegurar que los estudiantes no pierdan el ritmo académico durante este periodo de contingencia. Entre las medidas adoptadas se encuentran la adecuación de plataformas digitales, el envío de materiales de apoyo y la coordinación con docentes para reforzar contenidos esenciales.
Asimismo, se destacó la importancia de la prevención y atención ante desastres naturales, considerando que las lluvias intensas han afectado la infraestructura de varias comunidades y escuelas de la región. Las autoridades han llamado a la colaboración de los padres de familia y la comunidad educativa para garantizar la continuidad del aprendizaje mientras se realizan las reparaciones correspondientes.
La situación pone de relieve la vulnerabilidad de la infraestructura escolar ante fenómenos meteorológicos, y la necesidad de planes de mantenimiento y adaptación que permitan a los planteles estar mejor preparados ante contingencias similares en el futuro.
