
Tras la confirmación de la captura del presidente Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses, la líder opositora María Corina Machado rompió su silencio con un contundente llamado a reconocer a Edmundo González Urrutia como presidente legítimo de Venezuela y a iniciar una transición democrática inmediata.
En un comunicado oficial, Machado celebró lo que denominó “el comienzo de una nueva era” y afirmó que “llegó la HORA DE LA LIBERTAD”. La dirigente, figura central de la oposición, declaró que el gobierno estadounidense cumplió su “promesa de hacer valer la ley” ante la negativa del régimen a una salida negociada.
Machado trazó los objetivos inmediatos del proceso de transición: poner orden, liberar a los presos políticos y construir un “país excepcional”. Hizo un llamado para que Edmundo González Urrutia, candidato presidencial de la oposición en los últimos comicios, sea reconocido como presidente legítimo y asuma de inmediato su mandato constitucional.
“Debe asumir de inmediato su mandato constitucional y ser reconocido como Comandante en Jefe de la Fuerza Armada Nacional por todos los oficiales y soldados que la integran”, subrayó en su mensaje.
La líder opositora aseguró que la oposición está preparada para hacer valer su mandato y tomar el poder, manteniéndose “vigilantes, activos y organizados” hasta concretar la transición. Concluyó su mensaje con la frase emblemática: “VENEZUELA SERÁ LIBRE!”
La posición del gobierno estadounidense añade un elemento de incertidumbre al escenario político. En una entrevista con Fox News, el presidente Donald Trump mostró cautela cuando se le preguntó si respaldaría a Machado como líder de la transición: “Bueno, vamos a tener que analizarlo ahora mismo”.
Trump mencionó la existencia de la vicepresidenta Delcy Rodríguez en Venezuela y cuestionó la legitimidad de las elecciones del régimen de Maduro, calificándolo como un “dictador” que gobernó “con mano dura”.
Esta declaración de Machado se produce en el marco de una crisis escalada rápidamente. Horas antes, la vicepresidenta ejecutiva Delcy Rodríguez había condenado los ataques y exigido “prueba de vida” de Maduro y su esposa, confirmando bajas civiles y militares.
El gobierno mexicano, por su parte, ya había emitido un comunicado condenando las acciones militares como “clara violación del artículo 2 de la Carta de la ONU” y llamando al cese de la agresión.
Mientras tanto, el ministro de Defensa venezolano, Vladimir Padrino López, anunció la activación de todos los planes de defensa nacional y calificó la acción como “criminal agresión militar”.
