Transportistas de carga han modificado radicalmente sus operaciones en la autopista Cuacnopalan-Oaxaca, una vía federal clave que conecta el centro con el sureste del país, debido a la alta incidencia de asaltos violentos y una percepción de insuficiente patrullaje. Conductores reportan que los delincuentes emplean métodos como bloqueos, falsos retenes y ponchallantas para despojarlos de sus unidades y mercancías.

Ante esta situación, las estrategias de autoprotección incluyen viajar exclusivamente durante el día, contratar seguridad privada y evitar detenerse a lo largo del trayecto, incluso ante la fatiga o fallas mecánicas.

Un tramo crítico con antecedentes de violencia

La autopista, de aproximadamente 250 kilómetros, es considerada por las asociaciones del sector como un “foco rojo” para la seguridad. El tramo entre Cuapiaxtla y Cuacnopalan es señalado como particularmente conflictivo. La Asociación Mexicana de Transporte y Movilidad (AMTM) en Puebla documentó 30 asaltos a camiones de carga solo en el primer semestre de 2025.

Los incidentes no se limitan al robo de mercancías. Recientemente, se reportó la desaparición de un trailero de Veracruz tras un presunto asalto en esta carretera, un hecho que ha aumentado la preocupación entre las familias de los conductores y el gremio.

Operativo “Escalón”: una respuesta con resultados preliminares

Como medida de contención, desde el 15 de septiembre se implementó el operativo “Escalón” en un tramo de 84 kilómetros de la autopista. Este esquema consiste en la formación de convoyes nocturnos de camiones, los cuales son escoltados por patrullas de policías estatales y municipales. Los vehículos se reúnen en puntos designados, como la caseta de Miahuatlán, y realizan el trayecto en grupo bajo custodia.

Los resultados reportados por la Federación de Transportistas Mexicoamericana (Fetramex) son significativos: desde el inicio del operativo, no se han registrado asaltos en los horarios y tramos cubiertos por el convoy. Anteriormente, en esta zona se llegaban a contabilizar hasta 90 asaltos al mes, equivalentes a 3 diarios, con un saldo de dos operadores fallecidos.

Limitaciones y desafíos persistentes

Pese al éxito inicial del operativo “Escalón”, existen limitaciones importantes:

  • Cobertura limitada: El convoy solo opera en un tramo específico (km 0 al 84) y en horarios nocturnos y de madrugada establecidos.
  • Falta de la Guardia Nacional: Los organizadores del operativo han señalado que la Guardia Nacional, responsable de la vigilancia en carreteras federales, se ha negado a sumarse a este esquema de acompañamiento.
  • Desconocimiento del servicio: Una parte de los transportistas que circulan de noche aún desconoce la existencia de este operativo gratuito.
  • Riesgo en otros horarios y tramos: La inseguridad persiste en otras franjas horarias y en el resto de la carretera, donde los conductores continúan aplicando sus propias medidas de precaución.

La perspectiva de los transportistas

Los conductores entrevistados relatan un cambio profundo en su forma de trabajar. Salvador Gómez, un chofer que viaja de Perote a Oaxaca, declaró que ya no circula después de las 5:00 de la tarde tras ser víctima de un asalto a mano armada. “Antes te daba sueño, te parabas y sin problema; ahora ya no”, compartió.

Otro transportista, identificado solo como Daniel por temor a represalias, explicó que la empresa para la que trabaja contrató seguridad privada luego de que un compañero fuera despojado de su carga. Ahora, las indicaciones son no detenerse y circular solo por las mañanas.

José Hernández, con 15 años de experiencia, afirmó que esta es una de las autopistas más complicadas, pues al menos en cuatro ocasiones han intentado asaltarlo.